Es posible que esta temporada te toque preparar unos buenos platillos dignos de compartir y trasmitirle el amor a tus familiares, amigos, allegados, o incluso solo para tu pareja y tú, pero a estas alturas si no tiene una idea de que hacer no desesperes, venimos al rescate con algunas ideas relativamente sencillas y rápidas de última hora que ayudarán a que triunfes.
ENSALADA DE PIMIENTOS DE PIQUILLO CONFITADOS Y CABALLA
Ingredientes
Para 4 personas
- 16 pimientos del piquillo enteros en conserva
- Aceite de oliva al gusto
- 2-3 dientes de ajo
- Escamas de sal al gusto
- 350 g de caballa en conserva en aceite
Preparación
En primer lugar, confitar los piquillos: cubrir con un poco de aceite de oliva el fondo de una cazuela donde quepan los piquillos sin montarse en exceso.
Picar finamente los ajos, calentar la cazuela y sofreírlos hasta que cambien de color.
Disponer los piquillos en círculo encima del aceite. Confitar al fuego más bajo posible durante 20-30 minutos, con la cazuela destapada, dándole un vaivén de vez en cuando a la cazuela como si se tratara de un pilpil.
Los pimientos van evaporando la humedad y caramelizando ligeramente, pero cuidado con pasarse y que se queden en el espíritu de la golosina.
Trasladar los piquillos a una fuente, disponer encima de ellos la caballa escurrida un poco de su líquido, en lascas, y salar con escamas de sal. Servir la ensalada templada o a temperatura ambiente.
¿Eres muy de cuchara? La sopa de cebolla francesa clásica siempre triunfa, es la cosa más sencilla del universo en materia de sopas y, como es francesa, tiende a sonarnos más sofisticada que nuestra sopa de ajo, aunque el origen sea igual de campesino. La rebanada de pan con el queso gratinado por encima, flotando cual barquito en un mar cebollero, es el toque maestro que conquista los estómagos de todos los que la prueban. Se tarda un ratito en cocerla, pero no tienes que estar mirándola a los ojos, a la sopa, y en el entretanto puedes preparar más platos. Ahí va la receta con ingredientes que todos tenemos en la despensa, ¡de nada!
SOPA DE CEBOLLA FRANCESA
Ingredientes
Para 4 personas
- 500 g de cebolla blanca
- 70 g de mantequilla
- 1 cda de harina
- 100 ml de vino blanco
- 2 l de agua o de caldo de carne
- Tomillo y laurel
- Sal
- Pimienta blanca
- Nuez moscada al gusto
- Unas rebanadas de pan artesano de buena calidad
- 100 g de queso gruyère rallado (o manchego)
Preparación
Cortar la cebolla en juliana.
Poner la mantequilla en una sartén amplia y fundirla. Cuando burbujee, añadir la cebolla. Sofreír a fuego bajo hasta que tome color, removiendo de vez en cuando. Si se requeman los bordes en algún momento añadir un par de cucharadas de agua y remover bien, de esta manera el tostado se reparte.
Sofreír hasta que el tostado esté a nuestro gusto, un rato largo, hasta una hora. Agregar la harina y darle unas vueltas durante un minuto, para que se tueste.
Añadir el vino y mezclar. Agregar el resto de los ingredientes: el agua o caldo, los condimentos y las hierbas. Tapar y cocer a fuego muy bajo unos 45 minutos. Probar la sazón y rectificar si hiciera falta.
Para servir la sopa, repartir en cuencos aptos para horno. En cada cuenco de sopa poner unas rebanaditas de pan tostado espolvoreado con queso rallado.
Gratinar en el grill, hasta que el queso se funda y se tueste. Servir de inmediato.
Como plato principal y en el negociado de pescado y marisco, te sugerimos desde un sencillísimo pescado en papillote o a la sal, que puedes adaptar al presupuesto del que dispongas usando una lubina de piscifactoría o un besugo salvaje, hasta unos filetes de dorada amenizados con migas crujientes y limón que se preparan en un pispás.
Si te apetece un clásico que se prepara relativamente rápido y para el que merece la pena encontrar un género excelente, date un homenaje con una merluza a la gallega, pescado cocido en un caldo con su propia guarnición de patatas y que se sirve con un sofrito de ajo y pimentón.
MAGRET DE PATO CON MANZANAS
Ingredientes
Para 4 personas
- 2 magrets de pato (pechugas)
- 4 manzanas reineta
- Zumo de dos limones
- Azúcar o miel al gusto
- Sal
Preparación
Hacerles a los magrets unos cortes en el lado de la grasa, sin llegar a la carne (esto ayuda a que exuden la grasa).
Calentar la sartén a fuego bajo y acostar los magrets sobre el lado de la grasa. Dejar que vayan soltando grasa, que iremos retirando poco a poco a un cuenco. No tirar la grasa.
Cuando lleven 15-20 minutos, subir un poco el fuego para que se acabe de tostar esa cara. Retirar toda la grasa de la sartén.
Salar el lado de la carne, dar la vuelta a ambos magrets y cocinar otros 5 minutos, o según cómo nos guste el punto de la carne. Cuando estén hechos, envolverlos en papel de aluminio y dejar reposar 10 minutos.
Mientras se hacen los magrets, pelar las manzanas y cortarlas en octavos. Rociar con el limón para que no ennegrezcan mientras esperan.
Mientras el magret reposa, devolver a la sartén un par de cucharadas de la grasa recogida y saltear la manzana a fuego suave. Si nos gusta, añadir algo de azúcar o miel.
Cuando se hayan ablandado las manzanas, pasarlas a una fuente. La manzana desglasa parcialmente la sartén, por lo que recoge la sustancia que ha dejado el magret. Cortar en tajadas más o menos gruesas los magrets y servir de inmediato con las manzanas para que no se enfríe.
¿Que te da por rizar el rizo a última hora y hacer un postre casero? Pues hazte unas trufas de chocolate y vino especiado que quitan el sentío; las trufas caseras son facilísimas de hacer, solo necesitas reclutar a alguien que te ayude a formarlas para acelerar el proceso, que todos sabemos amasar pelotillas entre las manos. Otra opción son estas manzanas envueltas en masa quebrada, que puedes preparar en un santiamén con masa comprada y que metes en el horno y te olvidas hasta la hora de servirlas; una deliciosa vuelta de tuerca a las manzanas asadas de toda la vida. Si te va más la escuela del jetapostre, siempre puedes un crujiente de galleta y café con mascarpone y chocolate, una macedonia de fruta pintona o unas copas banoffee de nata, plátano y dulce de leche, que puedes rematar con un poco de turrón rallado para que entren del todo en la órbita navideña. Con estas recetas tan sencillas, la noche será de paz para todos; hasta los que les toca cocinar.
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