El expresidente Bill Clinton ha tomado una posición decidida en relación con la investigación del Congreso sobre el caso del difunto magnate Jeffrey Epstein, conocido por su amplia red de crímenes sexuales. En una declaración reciente, Clinton enfatizó que decidió testificar porque “ningún presidente —especialmente los presidentes—, están por encima de la ley”. La comparecencia se llevó a cabo a puerta cerrada el 28 de febrero de 2026, en Nueva York, y duró más de seis horas, en un esfuerzo por contribuir a un proceso que busca la justicia y la verdad, superando la urgencia de la política partidista.
Durante su testimonio, Clinton destacó que su participación responde a la necesidad de justicia para las víctimas de Epstein. Afirmó que ha estado esperando este momento durante mucho tiempo y que, a pesar de la limitada relación que tuvo con Epstein, se siente responsable por contribuir a la verdad. “He ofrecido lo poco que sé con la esperanza de que ayude a evitar que algo así vuelva a suceder”, expresó Clinton. Reiteró que, durante sus interacciones con Epstein, nunca sospechó de las actividades delictivas de este.
Clinton también se refirió a la decisión del comité, encabezado por el republicano James Comer, de citar a su esposa, Hillary Clinton, para testificar. En este sentido, el expresidente defendió a su esposa, asegurando que no tiene ningún vínculo con Epstein y que ni siquiera recuerda haberse encontrado con él en alguna ocasión. Clinton consideró que este requerimiento “simplemente no estuvo bien”.
Es importante señalar que, aunque Clinton tuvo una relación cercana con Epstein, afirmó que dejó de tratarlo mucho antes de que se revelaran los crímenes de Epstein en 2008, cuando se hizo público su acuerdo con la fiscalía por prostitución de menores. Clinton enfatizó que nada de lo que presenció le hizo sospechar de las acciones atroces que Epstein llevó a cabo en secreto.
Los miembros demócratas del comité han coincido en que, al igual que Clinton, también desean que el expresidente Donald Trump, quien aparece en los registros de Epstein, testifique. Esta situación ha reavivado el foco sobre el escándalo Epstein y su red de complicidades, planteando cuestiones sobre la responsabilidad de figuras públicas y el sistema de justicia.
La búsqueda de justicia frente a estos crímenes complejos y horrendos continúa, mientras Clinton ha presentado su testimonio como un paso crucial para sanar las heridas de las víctimas. En un contexto donde el deseo de hallar la verdad se enfrenta a la política, la voz de Clinton resuena como parte de un esfuerzo más amplio por desmantelar la opacidad que una vez protegió a figuras influyentes.
(clave temporal: datos correspondientes a 2026-02-28 04:37:00)
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