La situación de la minería en Perú se refleja en una creciente preocupación entre los inversionistas, que ven al país como cada vez menos atractivo para desarrollar proyectos en este sector fundamental. Según la Encuesta Anual de Compañías Mineras 2025, realizada por el Instituto Fraser de Canadá, Perú ha retrocedido en el Índice de Atractivo para la Inversión en Minería, ocupando ahora el puesto 41 de un total de 68 países evaluados. Esto representa una caída respecto al puesto 40 alcanzado en 2024, cuando se evaluaron 82 países. El panorama es aún más alarmante al observar el desplome significativo del año anterior, cuando Perú se posicionó en el puesto 59, descendiendo 25 posiciones en comparación al puesto 34 de 2022, cuando solo se evaluaron 62 naciones.
La competencia regional resalta aún más la situación de Perú. En comparación con otras economías latinoamericanas, el país queda detrás de gigantes como Brasil, Chile y México. Si nos enfocamos en las ciudades argentinas, San Juan y Santa Cruz también superan a Perú en el ranking. Este contraste es especialmente notable, dado que en 2024, Perú solo estaba por debajo de San Juan y Chile.
Más allá de las cifras, el informe del Instituto Fraser destaca inquietudes expresadas por ejecutivos de empresas mineras. A pesar de que el Gobierno peruano ha otorgado licencias para operar, estas compañías han señalado la falta de mecanismos efectivos por parte del Estado para garantizar sus derechos de propiedad en las zonas donde planean realizar inversiones. Este tipo de desafíos afecta la confianza de los inversionistas, quienes buscan un entorno predecible y seguro para llevar a cabo sus proyectos.
En términos de la percepción de la política del país, Perú ha logrado una pequeña mejora. En esta categoría, se ubicó en el puesto 42 de 68 países en 2025, en comparación con el puesto 47 de 2024. Sin embargo, el Índice de Mejores Prácticas y Potencial Minero refleja un retroceso, al descender tres posiciones en el ranking.
Con estos números sobre la mesa, se hace evidente la urgencia de abordar los desafíos y las preocupaciones de los inversionistas. Si Perú desea recuperar su estatus como un destino preferido para la inversión minera, es crucial que se implementen medidas que fortalezcan la confianza y seguridad jurídica en el sector. La sostenibilidad de la minería, un pilar clave para la economía nacional, dependerá en gran medida de la capacidad del estado para crear un ambiente propicio, en el que tanto el país como los inversionistas puedan prosperar. Este fenómeno, que resuena en el panorama internacional, requiere atención y acción concertada para revertir la tendencia percibida y asegurar un futuro brillante para la minería en Perú.
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