El peso mexicano cerró el mes de septiembre con una ligera depreciación frente al dólar, marcando una de sus peores desempeños mensuales en más de dos años. El tipo de cambio concluyó en 18.0808 pesos por dólar, frente a las 18.0635 unidades del día anterior, lo que representa una pérdida de 1.73 centavos, equivalente a un 0.10 por ciento. Esta tendencia a la baja se traduce en una caída del 6.38% respecto al inicio del mes, elevando el tipo de cambio de 16.9971 pesos por dólar al final de agosto.
Durante el mes, factores como el fortalecimiento del dólar debido al aumento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) fueron determinantes en la presión sobre la divisa mexicana. La culminación del noveno mes del año trajo consigo un entorno complicado para los activos mexicanos, con una moneda debilitada que combina el impacto del alza de las tasas estadounidenses y el incremento en los precios del petróleo, complicando aún más las perspectivas inflacionarias y elevando la volatilidad en los mercados.
Los rendimientos de los bonos a largo plazo en México también alcanzaron niveles máximos en años, un signo claro de la inquietud en los mercados. El rendimiento del bono a 10 años subió de 4.60% en agosto a 5.29% al finalizar septiembre, un aumento de aproximadamente 69 puntos base. Este fenómeno ha sido parte de un entorno que ha dejado la depreciación del peso en un 0.40% a lo largo del año, acumulando cerca de 8 centavos en su valor frente al dólar.
Analistas como Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, señalaron que la pérdida mensual del peso es la más significativa desde junio de 2024, cuando la divisa se depreció 7.68% tras las elecciones en México. Este resultado mostró un cambio en la estructura política que permitió la aprobación de reformas constitucionales. En comparación, la caída de septiembre es notable, pues es la mayor prohibición desde marzo de 2020, cuando la pandemia generó un desprendimiento tremendo en el valor de la moneda.
La volatilidad en el tercer trimestre fue de 6.97%, una leve disminución desde el 7.32% del trimestre anterior, representando el nivel más bajo desde finales de 2025. En este contexto, Felipe Mendoza, analista de Mercados en EBC Financial Group, anticipa una reacción sensible el día de mañana ante el dato del PMI local, proyectando un rango operativo entre 17.95 y 18.22 pesos por dólar.
Así, el peso mexicano se posiciona como la segunda divisa con menor depreciación del año, mientras que el dólar acumula un aumento del 1.25%. La encrucijada se presenta con firmeza, pues la presión compradora sobre el dólar, impulsada por el incremento de los rendimientos de la deuda soberana estadounidense y la incertidumbre geopolítica, podría llevar al tipo de cambio a nuevas pruebas en las resistencias cercanas a los 18.15 y 18.25 pesos.
Estos datos corresponden a la actualización de septiembre 30 de 2026, revelando un horizonte financiero complejo y lleno de matices para los actores económicos en México.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

