Cuando pensamos en pozole, a menudo nos vienen a la mente las versiones más populares, que pueden variar en su color entre rojo, verde y blanco, dependiendo de la región de México de la que provengan. Sin embargo, existe una variación menos conocida pero igualmente deliciosa: el pozole negro de Morelos. Este platillo destaca por su intenso color oscuro y su característico sabor ahumado, convirtiéndose en una opción sorprendente para cualquier celebración, especialmente el 15 de septiembre.
El color distintivo del pozole negro proviene de los chiles pasilla y mulato tatemados, que no solo dan color, sino también un aroma profundo y un toque ligeramente dulce al platillo. Al igual que en otras presentaciones, el pozole negro es comúnmente acompañado por lechuga, rábanos, cebolla, orégano y tostadas. Sin embargo, su sabor único lo distingue y lo hace ideal para impresionar a tus invitados.
Una de las particularidades del pozole negro morelense es la utilización de chiles secos tatemados que, combinados con el maíz cacahuazintle y carne de cerdo o pollo, generan un perfil de sabor que no se encuentra en las otras versiones de este emblemático platillo. Este proceso de asado de los chiles otorga la esencia ahumada que lo hace especial.
En diversas localidades de Morelos, puedes encontrar variaciones del pozole negro que utilizan pollo en lugar de cerdo e incluso incorporan chile ancho para profundizar su sabor. Menos común, pero igualmente interesante, es una variante que incluye frijoles negros molidos, lo que refuerza su color oscuro, aunque el alma del platillo sigue siendo el tatemado de los chiles.
A continuación, presentamos una sencilla receta para preparar pozole negro en casa:
1. En una olla grande, coloca el maíz cacahuazintle precocido junto con la carne de cerdo y suficiente agua para cubrir.
2. Agrega cebolla y ajo, y deja hervir a fuego medio hasta que el maíz reviente y la carne esté suave.
3. Mientras tanto, tuesta los chiles pasilla y mulato en un comal, cuidando que no se quemen para no afectar el sabor.
4. Remoja los chiles en agua caliente y luego licúalos junto con un poco del mismo líquido.
5. Incorpora esta salsa al pozole, cuela si lo prefieres, y cocina por 20 minutos más para permitir que los sabores se integren. Ajusta la sal y sazona con orégano seco.
6. Sirve el pozole negro caliente, acompañado de los clásicos ingredientes: lechuga, rábanos, cebolla, limón y crujientes tostadas.
Con esta receta, podrás llevar un pedazo de Morelos a tu mesa y deleitar a tus invitados con un platillo que celebra la riqueza de la cocina mexicana, especialmente en las festividades patrias. Si estás buscando ideas para otras ocasiones, considera opciones económicas y prácticas que también sorprendan en estas celebraciones.
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