Christie’s London se prepara para un atractivo evento en el mundo del arte. Tras recaudar £197.5 millones (equivalentes a $265 millones) en su reciente subasta de arte contemporáneo, la casa de subastas se enfoca ahora en su venta de arte moderno británico e irlandés, programada para el 18 de marzo. Esta subasta cuenta con obras destacadas de reconocidos artistas como Frank Auerbach, Lynn Chadwick y Barbara Hepworth, ofreciendo un total de 26 piezas cuidadosamente seleccionadas.
Uno de los lotes más destacados es la obra de Auerbach titulada Christmas Tree at Mornington Crescent (2004-05), cuya estimación máxima alcanza los £2 millones ($2.6 millones). Este cuadro, caracterizado por la técnica de espesor de pintura del artista y por su gran tamaño, incorpora su particular enfoque táctil hacia el paisaje. Mornington Crescent, un área cercana a su estudio en Camden, ha sido punto de inspiración recurrente para Auerbach a lo largo de su carrera.
Chadwick también aporta a la subasta con su bronce Back to Venice (1988), que se muestra en el mercadeo por primera vez y pertenece a la colección del Dr. Robert Holton. Este trabajo marca un instante clave en la carrera del escultor, reflejando su profunda conexión con la ciudad que consolidó su renombre internacional tras su victoria en la Bienal de Venecia de 1956. Alice Murray, jefa de arte moderno británico e irlandés en Christie’s, subrayó que la escultura es monumental, con una anchura cercana a los 10 pies, y ha permanecido en la misma colección privada durante casi 30 años.
El catálogo de la subasta incluye, además, dos obras de Hepworth. Curved Form (1960), tallada en una única pieza de nogal, y Solitary Form (1971), elaborada en mármol blanco, tienen estimaciones de £1 millón ($1.3 millones) y £700,000 ($900,000) respectivamente.
Las obras del periodo de posguerra están también bien representadas. Recollection (1986), de la artista de 94 años Bridget Riley, tiene un estimado de £1.2 millones ($1.6 millones). Este trabajo marca un momento crucial en su trayectoria, donde la artista, influenciada por su vibrante paleta desarrollada durante un viaje a Egipto, comenzó a explorar patrones de paralelogramos en zigzag que crean ritmos de color y espacio.
Asimismo, el pionero del pop británico, Peter Phillips, figura con Motorpsycho/Ace (1962), una pieza que nunca ha estado en subasta previamente y proviene de la colección del curador y crítico de arte italiano Enrico Crispolti. Otro cuadro notable es Balthazar (1929) de Glyn Philpot, descrito por Murray como “probablemente la obra más fuerte del artista que ha llegado al mercado”.
Murray también afirmó que han estimado las obras de manera razonable y confían en la respuesta del mercado. “Nuestras ventas de arte moderno británico e irlandés se benefician de una demanda internacional activa”, concluyó. La atención hacia esta categoría sigue en aumento a nivel global, especialmente desde Estados Unidos.
Esta subasta no solo presenta una sólida oferta de arte, sino que también refleja la creciente importancia del arte moderno británico e irlandés en el escenario artístico contemporáneo.
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