La reciente imposición de aranceles del 17.09% por parte de Estados Unidos a las importaciones de jitomate mexicano ha llevado a la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo (Sedetra) de Puebla a desarrollar una nueva estrategia con el objetivo de proteger las 150,000 toneladas anuales de exportación de este producto emblemático.
Víctor Gabriel Chedraui, líder de la Sedetra, ha expresado su firme compromiso de buscar mercados alternativos y más flexibles utilizando contactos a través de las embajadas de diversos países. Actualmente, el 98% del jitomate poblano se destina a Estados Unidos, mientras que el resto se dirige a Canadá, lo que hace imperativa la diversificación de mercados. Hace aproximadamente dos semanas, se iniciaron conversaciones con representantes extranjeros en México, con el fin de comprender mejor las necesidades específicas en cuanto a productos agrícolas.
A pesar del desafío que representan los aranceles, Chedraui confía en que Estados Unidos reconsiderará esta decisión que, en última instancia, dañará a sus propios consumidores al elevar los precios de los jitomates. El funcionario ha desestimado las acusaciones de dumping lanzadas por el gobierno de Donald Trump, que justifican la imposición de estos aranceles.
Los datos son claros: el valor de las exportaciones de jitomate desde Puebla asciende a 140 millones de dólares, con un notable crecimiento anual del 7.6%. Puebla se posiciona como uno de los principales productores de jitomate en México, con un impacto económico que alcanza los 1,175 millones de pesos. Los municipios destacados en la producción de jitomate en la región incluyen: Aquixtla, Cañada Morelos, Tepanco de López, Ixcaquixtla, San Salvador Huixcolotla, Tetela de Ocampo, Atlixco, Chignahuapan, Tlapanalá y Tehuacán.
Con la presión de encontrar nuevos mercados en el exterior, los productores locales se encuentran en un estado de incertidumbre. Chedraui ha subrayado la urgente necesidad de diversificación si Estados Unidos no revierte su postura. La estrategia del gobierno estatal se centra en proteger la competitividad del jitomate poblano, asegurando así que las exportaciones se mantengan en niveles adecuados.
Esta situación pone de manifiesto la delicada interdependencia que existe entre los mercados estadounidenses y mexicanos, subrayando el reto que enfrentan los agricultores y las autoridades para adaptarse a un entorno comercial en constante cambio. En medio de esta crisis, Puebla busca reafirmar su posición en el mercado global agrícola, protegiendo no solo su economía, sino también a las comunidades que dependen de esta importante cosecha.
Nota: La información presentada se basa en datos disponibles hasta la fecha de publicación original, 2025-07-17 16:59:00.
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