El próximo 12 de julio da inicio la esperada Copa América Femenil 2025, un torneo que promete emociones y sorpresas. Entre los equipos participantes, destaca la selección argentina, que contará con la presencia de una figura significativa: Renata Masciarelli, una talentosa guardameta nacida en Guadalajara, México, pero con raíces argentinas, ya que su padre es argentino. Actualmente, Renata se encuentra abocada a su preparación con el equipo mayor, buscando enaltecer el legado de su familia y su ciudad natal, Guadalajara, Jalisco.
Una herencia futbolera
Renata Masciarelli llegó al mundo en enero de 1997, en una familia con un profundo amor por el fútbol. Es hija de Gerardo Masciarelli y sobrina de Roberto Masciarelli, ambos exjugadores de los Zorros del Atlas. Lo interesante es que el legado familiar se extiende al abuelo de Renata, quien también defendió los colores del Atlas, uno de los clubes más emblemáticos de Jalisco.
Roberto José Masciarelli Giura emigró a México en 1949, donde se convirtió en un ícono del fútbol local y, eventualmente, se estableció en Guadalajara. Además de su carrera futbolística, cofundó el famoso restaurante La Estancia Gaucha en 1978, que se volvió un punto de encuentro para celebridades y amantes de la buena comida, sirviendo platillos típicos argentinos con un toque mexicano.
A la muerte de Roberto en 2010, su familia continuó el legado, administrando el restaurante y honrando su memoria, aunque también continuaron su carrera futbolística. Su tío, Roberto Aníbal, igualmente dejó huella en clubs como Toluca y Puebla y siguió el rumbo empresarial abriendo otro restaurante.
El potencial de Renata Masciarelli
El talento de Renata no pasó desapercibido y se unió a las Águilas del América en 2019, donde jugó hasta 2022 antes de breves pasantías en las Tuzas del Pachuca y posteriormente, en las Bravas de FC Juárez. Con este último equipo, destacó como portera titular, mostrando su capacidad bajo los tres postes. Durante el torneo Clausura 2025 de la Liga MX, alternó la titularidad con Christina Holguín, pero al finalizar el certamen, las Bravas anunciaron que no seguiría en la institución.
Renata ha encontrado una nueva oportunidad con la Fundación Albacete Balompié, un equipo de la Segunda División de España, donde su objetivo es continuar representando con orgullo a su familia y seguir su camino en el fútbol profesional.
Sin duda, el camino de Renata Masciarelli es un ejemplo de dedicación y enlace familiar, resaltando la pasión que une al fútbol con la identidad y el legado cultural. La espera por la Copa América Femenil 2025 será el escenario perfecto para que Renata y su selección dejen huella en este torneo histórico.
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