Al menos 11 civiles, incluyendo un niño de cuatro años, resultaron heridos el 6 de agosto de 2026 en un ataque calificado como “indiscriminado” por parte de los rebeldes hutíes en la región saudita de Najrán, que limita con Yemen. Este ataque se produce en un contexto de creciente violencia entre este grupo respaldado por Irán y Arabia Saudita, en un conflicto que ha arrastrado a múltiples actores internacionales.
Las autoridades informaron que entre los heridos se encontraban siete ciudadanos sauditas, un yemení, dos egipcios y un ciudadano pakistaní. El general de división Turki al Maliki, portavoz de las Fuerzas de la Coalición para el Apoyo a la Legitimidad en Yemen, enfatizó que “la milicia terrorista hutí” utilizó proyectiles para atacar deliberadamente bienes e infraestructuras civiles, lo que constituye “una flagrante violación” del derecho internacional humanitario.
El ataque coincidió con la reivindicación por parte de los hutíes de una ofensiva masiva que involucraba misiles balísticos y drones contra campamentos militares yemeníes en las gobernaciones de Marib y Hadramut, hechos que dejaron al menos 58 soldados muertos, según el Ministerio de Defensa de Yemen. El portavoces hutí, Yahya Sari, declaró que sus fuerzas habían llevado a cabo “una operación militar cualitativa” que resultó en la muerte de numerosos soldados saudíes, aunque no se presentaron cifras verificables para respaldar esta afirmación.
Este incidente marca una escalada significativa en el conflicto, siendo la primera vez que autoridades sauditas reportan heridos civiles en ataques adecuados contra su territorio desde el inicio de un intercambio de ofensivas entre los hutíes y Arabia Saudita, a mediados de julio. Las consecuencias de esta violencia no solo afectan a civiles en la frontera, sino también a la estabilidad de la región, en un contexto donde el secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido a ambas partes que prioricen el diálogo y colaboren para encontrar una solución política negociada.
Mientras los combates se intensifican, la embajada de Estados Unidos en Yemen también condenó los ataques y expresó sus condolencias a las víctimas, reiterando que las acciones de los hutíes son un acto de terrorismo que afecta a los ciudadanos yemeníes. Con la comunidad internacional observando, la situación en Yemen sigue siendo crítica, elevando tensiones que requieren atención urgente y mediación.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


