El gobierno federal de México ha dado un paso significativo hacia la mejora de su infraestructura energética con el anuncio de la reactivación de la terminal de exportación de gas natural licuado, Amigo GNL. Esta terminal, situada en Bahía Catalina, en el puerto de Guaymas, Sonora, se encargará de enviar gas natural de Estados Unidos hacia mercados en Asia, un movimiento estratégico que busca fortalecer la seguridad energética del país.
Con una inversión estimada en 6,300 millones de dólares a lo largo de 36 años, Amigo GNL no solo promueve el desarrollo económico, sino que también generará importantes ingresos fiscales para el gobierno, proyectando más de 68,000 millones de pesos –aproximadamente 4,000 millones de dólares al tipo de cambio actual– en impuestos durante los próximos 20 años. Este ambicioso proyecto es resultado de una colaboración entre la empresa mexicana del mismo nombre, una filial de LNG Alliance de Singapur, y la Administración del Sistema Portuario Nacional de Guaymas, órgano dependiente de la Secretaría de Marina.
La terminal tendrá una capacidad de almacenamiento de 1 millón 300,000 metros cúbicos de gas natural licuado, lo que promete aumentar el nivel de almacenamiento estratégico del país de 3 a 5 días. Este incremento en la capacidad no solo facilitará las exportaciones, sino que también permitirá el cabotaje de gas hacia el sur de México, un aspecto que resaltó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita al sitio. Se espera que las operaciones de la terminal comiencen oficialmente en noviembre de 2027, aunque un aviso emitido en junio de 2025 menciona que el inicio podría realizarse en el segundo trimestre de 2028.
Muthu Chezhian, director ejecutivo de LNG Alliance, añadió que aproximadamente el 20% del gas natural licuado producido se destinará al sur de México. Este combustible, además, será aproximadamente un 35% más económico que el GNL importado de otras naciones, lo que podría resultar en importantes ahorros para el mercado local.
Como parte de este esfuerzo, también se contempla la construcción del gasoducto Naco-Guaymas, el cual estará interconectado con el sistema de gasoductos Naco-Hermosillo. Esta obra será gestionada por el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas), reforzando así la red energética nacional.
La reactivación de la terminal Amigo GNL simboliza no solo un impulso a la economía regional, sino también un paso importante hacia la autosuficiencia energética en México, en un momento en que la demanda de energía sigue en aumento. Como se hace evidente, este proyecto no solo beneficiará a las empresas y al gobierno, sino que, en última instancia, podría traducirse en mejores condiciones para la población en términos de acceso y tarifas de energía.
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