Sam Altman, director general de OpenAI, declaró que varios de los fundadores y ejecutivos que abandonaron la empresa para crear laboratorios rivales lo hicieron porque 'solo confían en sí mismos' para desarrollar esta tecnología, debido a la magnitud de lo que está en juego en la inteligencia artificial1.
Altman hizo estas afirmaciones durante una entrevista en el podcast Figuring Out, en la que también defendió la existencia de múltiples laboratorios de IA compitiendo entre sí y habló sobre los riesgos de la concentración de poder en el sector1.
Motivos detrás de las salidas de OpenAI
Durante la conversación, el podcaster Raj Shamani preguntó a Altman por qué figuras como Mira Murati, Ilya Sutskever, Dario Amodei y Elon Musk, que estuvieron en los inicios de la ola de la IA, terminaron por caminos separados y si existían diferencias personales1. Altman respondió que muchas personas solo confían en sí mismas para construir esta tecnología, ya que lo que está en juego es muy alto1.
Al ser consultado si el motivo era el método o el temor a que el poder quedara en manos de otros, Altman señaló que ambas cuestiones están ligadas: 'Es algo así como: su enfoque es malo, y por eso no puedo dejar que el poder se concentre en sus manos'1.

La competencia y el poder en la inteligencia artificial
Altman defendió la existencia de varios laboratorios de inteligencia artificial con enfoques distintos, compitiendo entre sí, como una forma de reducir riesgos para la sociedad1.
El CEO de OpenAI identificó dos escenarios extremos que considera peligrosos: uno en el que los humanos pierden el control sobre sistemas mucho más capaces y otro en el que una sola persona, empresa o país acumula demasiado poder1. Según Altman, este último escenario sería inestable y es preferible que existan múltiples esfuerzos en el desarrollo de IA1.
También expresó su rechazo a la concentración excesiva de poder y manifestó su deseo de que OpenAI no caiga en esa situación1.
Ventajas de OpenAI y reflexiones personales
Al ser cuestionado sobre la ventaja de OpenAI frente a otras grandes compañías del sector, Altman mencionó que su empresa cuenta con más usuarios, una cadena tecnológica superior que abarca desde chips hasta centros de datos y modelos, así como la mejor marca y los valores buscados por el público1.
Sobre su decisión de no tener acciones en OpenAI, Altman admitió que fue 'un error', ya que aunque tomó esa decisión por razones que entonces le parecieron válidas, generó confusión entre la gente1. Consideró que esto es 'fuera de la norma' respecto a las motivaciones habituales de quienes fundan una empresa1.
El impacto personal de liderar OpenAI
Altman recordó que, tras ser despedido por la junta directiva, unos 700 empleados amenazaron con renunciar, pero atribuyó el apoyo a la misión compartida de la empresa más que a una sola persona1.
Sobre el costo personal, reconoció que anticipó que su vida 'se iba a poner muy loca' a medida que OpenAI avanzaba, y afirmó estar preparado para tolerar altos niveles de presión y caos: 'No había forma de que alguien construyera superinteligencia y no tuviera una vida loca'1.
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Fuentes
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Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






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