La cuenta regresiva ha comenzado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado la implementación del mando único policial en el Estado de México, en el marco del Programa Integral para el Oriente, diseñado para reforzar la seguridad de los mexiquenses. Esta decisión se había anticipado durante su visita a la entidad en marzo.
Sheinbaum destacó que este nuevo mando buscará una mejor coordinación entre las policías municipales y la policía estatal, en colaboración con la Secretaría de Seguridad del gobierno federal y la Guardia Nacional. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, asumirá la coordinación de los operativos, abarcando incluso a los agentes de la Fiscalía del Estado.
La decisión ha sido interpretada como un cambio en la jerarquía de los cuerpos de seguridad, que tradicionalmente han estado bajo la dirección de la Secretaría de la Defensa Nacional. Esta nueva estructura podría reinterpretar el papel del Ejército y la Guardia Nacional, generando tensiones que han sido evidentes desde hace tiempo entre las diferentes instancias de seguridad.
Las relaciones entre Harfuch y la Secretaría de la Defensa han suscitado interés, especialmente considerando que el Departamento de Estado de Estados Unidos ha mostrado confianza en la figura de Harfuch. Además, este movimiento podría estar preparando el terreno para el eventual retiro de las Fuerzas Armadas de las funciones de seguridad pública hacia 2028, un propósito respaldado por recientes legislaciones que buscan fortalecer el control del gobierno federal.
El Estado de México, bajo la administración de Delfina Gómez, ha sido escenario de los operativos Enjambre, donde Harfuch ha desmantelado redes de corrupción al arrestar a alcaldes y autoridades policiales de distintos partidos, incluido Morena. Esto contrasta con la administración anterior del presidente Andrés Manuel López Obrador, donde las estrategias de seguridad variaron en enfoque y eficacia.
Al implementar un esquema operativo que recuerda momentos de la administración de Enrique Peña Nieto, Harfuch tiene la intención de concentrar el poder en su figura para tratar de combatir efectivamente la violencia y la inseguridad. Esta concentración genera una redistribución del poder, favoreciendo a Harfuch, y parece marcar un nuevo rumbo en la relación entre el ejército y los cuerpos de seguridad.
Las tensiones actuales podrían inclinar la balanza a favor de García Harfuch, a medida que la Guardia Nacional enfrenta su cuarto año de funciones en la seguridad pública. Un nuevo enfoque en la seguridad que podría cambiar drásticamente la dinámica en el Estado de México, donde las decisiones tomadas hoy tendrán repercusiones en la gobernanza futura.
La información aquí presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-02 16:35:00). No obstante, para obtener detalles más recientes sobre el tema, es recomendable consultar las fuentes oficiales y de noticias actualizadas.
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