Toda una eminencia como científico, patólogo y divulgador de la ciencia el reconocido Ruy Pérez Tamayo fue homenajeado durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2022.
“Él realmente planteaba que la ciencia es uno de los elementos de mayor creatividad que puede haber en los seres humanos. Quienes lo conocieron supieron que en él estaban, al mismo tiempo la mirada del científico y la del humanista, la de quien sabía apreciar la ciencia y la de quien también sabía leer la realidad a través de la literatura”, comentó el ensayista y narrador José Gordon, quien moderó la mesa en homenaje al científico fallecido el 27 de enero de este año.
UN HOMBRE RENACENTISTA
El físico nuclear Alejandro Frank, habló de la amplia bibliografía que publicó en vida Tamayo, que incluye cientos de artículos científicos, 98 libros especializados y 87 libros relacionados con temas científicos, ensayos históricos y de divulgación
“Esto se dice fácil, pero yo no conozco otra persona con una producción tan amplia. Fue un hombre renacentista, pues tuvo intereses múltiples y una extensa cultura”, aseguró el teórico, quien declaró la posibilidad de que Pérez Tamayo haya sido “el más importante difusor e impulsor de la ciencia en México”.
EL MAESTRO
Por su parte, el doctor Alejandro Mohar, especialista muy reconocido por sus aportaciones al estudio y tratamiento oncológico en México, rememoró al maestro desde su experiencia como su alumno en la Facultad de Medicina de la UNAM, donde Ruy Pérez Tamayo se ganó la fama de “cruel e irónico”.
“Nunca vi a un maestro de la estatura intelectual, cultural y de gran visión de la enfermedad como lo era él, dijo Mohar, quien leyó parte de la relación epistolar que entabló con él cuando Mohar realizó parte de sus estudios en Estados Unidos. En ella se hace ver a un investigador que se mantenía al tanto de las vanguardias científicas, pues en aquellas cartas, el maestro pedía que le enviara biografía especializada, pero con un sentido literario.
AMANTE DEL ARTE Y HOMBRE ÉTICO
El científico José Luis Díaz, quien fue propuesto por Ruy Pérez Tamayo para tomar la silla número VI de la Academia Mexicana de la Lengua en 2013, dio lectura a un “obituario” que dedicó al que también fuera su maestro en la Facultad de Medicina de la UNAM.
Al haber entablado una estrecha relación con el autor de libros emblemáticos de la divulgación científica como Diez razones para ser científico, o Serendipia: ensayos sobre ciencia, medicina y otros sueños, José Luis Díaz habló de los perfiles humanistas y éticos de Pérez Tamayo. Mencionó el momento en que durante el movimiento estudiantil de 1968, ambos formaron parte de un grupo de delegados del Consejo Nacional de Huelga.
“La ética se convirtió en tema de interés, como pensador y autor, desde una plataforma lejana a la pragmática religiosa, sino desde una certeza humanitaria y cívica, una ética laica y una práctica científica y de la medicina, de cuidados y solidaridad coherentes con el humanismo de izquierda que él profesaba.
LA CIENCIA ES LITERATURA
La científica y médica Julia Tagüeña, quien fue testigo del trabajo del Pérez Tamayo como divulgador, sobre todo cuando ella fue directora de Difusión de la Ciencia en la UNAM, mencionó que una de sus mayores aportaciones fue “convencer a todos y a la Academia Mexicana de la Lengua (AML), que la ciencia también es literatura, que la divulgación de la ciencia es un género literario”.
Gracias a ese esfuerzo es que la AML entrega desde 2016 el Premio Internacional de divulgación de la Ciencia Ruy Pérez Tamayo: “Cuando nos vamos, lo que dejamos son los amigos, los genes y la familia. Pero también se deja el ejemplo”, finalizó.
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