El anexo 13 de erogaciones en dependencias públicas para la igualdad entre hombres y mujeres carece de una metodología que permita conocer los alcances para erradicar la violencia de género, las brechas salariales y los cambios que se obtienen mediante las políticas con “perspectiva de género”.
De acuerdo con especialistas en finanzas públicas, las dependencias solo muestran el porcentaje de su presupuesto que destinan al Anexo 13, sin tener bien definido los objetivos de estos recursos, y, solo se limitan a decir que un programa social es con perspectiva de género solo porque el beneficio se entrega a más mujeres.
“No se trata de decir que el 30 por ciento del presupuesto lo voy a gastar en mujeres y por ello se realizan políticas con perspectiva de género. Necesitamos entender cuáles son las necesidades y las brechas a cerrar y después implementar acciones dirigidas a ello y ver cuánto costarían”, dijo Alejandra Macías, directora ejecutiva del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Para este año, el presupuesto del Anexo 13 de Erogaciones para la igualdad entre mujeres y hombres tendrá un aumento anual de 49.5 por ciento, con un total de 348 mil millones de pesos.
Entre las dependencias que más recursos asignan a este anexo están las que ejecutan programas clave del gobierno, como la Secretaría de Bienestar, que cuenta con un presupuesto de 205 mil 834 millones de pesos para este año, de este total 54.9 por ciento lo destinará al anexo 13.
El programa Pensión del bienestar de adultos mayores, tiene un presupuesto de 191 mil 235 millones de pesos y 51 por ciento será para este anexo.
“Decir que el programa tiene perspectiva de género porque se le asignó 51 por ciento, muestra que no entienden qué es la perspectiva de género. Si quieren hacerlo diferenciado, entonces den más recursos a las mujeres porque la mayor parte de su vida estuvieron en la informalidad o de plano, tuvieron un trabajo no remunerado y no pudieron contribuir para tener acceso a una pensión”, expresó Macías.
Otra muestra de que no se están haciendo políticas con perspectiva de género es la reforma en pensiones que se aprobó en 2020. Mariana Campos, Coordinadora del Programa de Presupuesto y Rendición de Cuentas de México Evalúa, explicó que esta reforma busca que tanto hombres como mujeres coticen 700 semanas y se retiren a los 65 años de edad, sin considerarlas desventajas que enfrentan las mujeres en el mercado laboral.
“Cuando hablamos de presupuesto con perspectiva de género, lo que siempre digo es que tenemos que ir un paso antes, es decir, debemos hablar del diseño de las políticas y luego le pones un presupuesto.Si no reconocemos antes las brechas, las diferencias que tenemos, pues nunca vamos a tener políticas con perspectiva de género”, expresó Campos.
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