El paso del tifón Saudel por las islas del sur de Japón ha dejado un rastro de caos y destrucción, con al menos tres personas heridas y la cancelación de más de 350 vuelos entre el martes y el miércoles. La tormenta ha mantenido a miles de hogares sin electricidad y ha forzado a la evacuación de miles de residentes en Japón y China, marcando una de las temporadas más severas en la región en años, impulsada por el fenómeno de El Niño.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha emitido alertas de precaución ante fuertes vientos, oleajes intensos, deslizamientos de tierra e inundaciones. Aunque se ha informado que Saudel no tocará tierra en Taiwán, sus bandas externas comenzarán a causar lluvias y ráfagas de viento en la isla.
En la prefectura de Kagoshima, se reportó que un hombre sufrió heridas leves tras ser derribado de su bicicleta por una ráfaga de viento. Otras dos personas resultaron afectadas en Okinawa. La JMA ubicó al tifón al oeste de las islas de Okinawa, moviéndose a una velocidad de aproximadamente 15 kilómetros por hora hacia las costas chinas. Los daños en infraestructura, como árboles caídos y tejados desprendidos, ya son evidentes en Kagoshima, donde más de 30,000 hogares permanecen sin electricidad. Las autoridades han cerrado escuelas y evacuado a más de 4,800 residentes, mostrando la gravedad de la situación.
Mientras tanto, un informe de la empresa británica Eurotempest predice que la temporada de tifones en el Pacífico Noroccidental en 2026 será más activa que el promedio de los últimos 30 años, con un incremento de los riesgos meteorológicos en países como China y Filipinas. La influencia de Saudel también ha llegado al sur de China, donde el tifón Narra ha desencadenado la evacuación de más de 54,000 personas en Guangxi debido a lluvias torrenciales y crecidas de ríos.
El jefe de pronósticos del Centro Meteorológico Nacional de China, Ma Xuekuan, ha advertido sobre la inminente llegada de lluvias extremas que podrían acumular más de 300 milímetros en algunas regiones. El escenario se torna más preocupante en un país que ya había registrado en julio el paso del tifón Maysak, que dejó un saldo devastador de 159 muertos y 10 desaparecidos.
Los tifones son fenómenos climáticos comunes en la región durante los meses de verano y otoño, cuando las aguas cálidas del Pacífico favorecen la formación de ciclones que pueden causar daños severos e interrupciones en la vida cotidiana y la economía. Al cierre de esta edición, el indicador de Riesgo de Tormentas Tropicales anticipa una actividad que podría ser aproximadamente un 60% superior al promedio histórico del periodo 1991-2020, un fenómeno que se extiende hasta el 30 de noviembre, señalando que la preocupación por la seguridad continúa siendo alta en la región.
(Actualización: 2026-08-26 00:47:00)
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Datos basados en información reportada originalmente por infobae.com.






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