La conectividad aérea en el centro de México enfrentó un año complicado en 2025, lo que ha generado un impacto directo en el sector turístico. Varios factores contribuyeron a esta situación: las revisiones prolongadas de los motores de las aerolíneas Viva y Volaris, la decisión del Gobierno de Estados Unidos de restringir nuevas operaciones desde noviembre, y los trabajos de remodelación en la principal terminal del país, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
El AICM y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) reportaron conjuntamente un total de 51 millones 684,840 pasajeros, reflejando una leve caída del 0.04% en comparación con 2024. A nivel nacional, sin embargo, el tráfico aéreo creció un 2.6%, alcanzando los 191 millones 245,286 viajeros, según datos proporcionados por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
Desde su inauguración hace casi cuatro años, el AIFA, bajo la administración de la Secretaría de la Defensa Nacional, no ha logrado convertirse en un motor significativo del tráfico aéreo en el Valle de México, pese al interés de aerolíneas como Viva por establecerlo como un centro operativo clave, similar al que ya poseen en Monterrey.
Con la próxima celebración del Mundial de fútbol en el horizonte y la esperanza de resolver la situación con las autoridades norteamericanas, el sector proyecta un repunte hacia 2026. Sin embargo, los datos de 2025 dejan entrever un cuadro de desafíos. En particular, el AICM, administrado por la Secretaría de Marina, experimentó una caída del 1.7% en el tráfico, con 44 millones 605,800 personas, marcando la segunda disminución consecutiva tras una baja del 6.2% en 2024, atribuida a las restricciones implementadas para mitigar la saturación del aeropuerto.
Contrariamente, el AIFA muestra un crecimiento notable del 11.5% en comparación con el año anterior, alcanzando los 7 millones 79,040 pasajeros, aunque este aumento es sensiblemente menor al asombroso incremento del 141.3% que se registró en 2024. La cruda realidad es que, a pesar de los esfuerzos por promover el AIFA como alternativa al AICM, la suma de sus pasajeros no fue suficiente para compensar la caída registrada en la terminal Benito Juárez.
En una visión más amplia, las cifras de la AFAC indican que el crecimiento del tráfico aéreo en el Valle de México ha estado por debajo del promedio nacional de forma sostenida. Entre 2014 y 2019, antes de la pandemia, el AICM promediaba un crecimiento del 8% anual, mientras que a nivel nacional la cifra alcanzaba el 9.3%. Desde 2021 hasta 2025, a pesar de la introducción del AIFA, el crecimiento anual en el Valle fue del 9.4%, comparado con el 10.7% nacional.
Las aerolíneas han continuado buscando abrir nuevas rutas en otros aeropuertos como respuesta a estas restricciones, mostrando así una necesidad de diversificar las conexiones aéreas que antes dependían exclusivamente del AICM. La acción del gobierno de EE. UU. afectó especialmente al cierre del año, coincidiendo con un incremento natural del flujo de viajeros de aquel país.
Sin embargo, la perspectiva futura parece más prometedora. Representantes del gobierno federal han indicado que se encuentra en vías de solución el diferendo con Estados Unidos, lo que podría desatascar nuevas operaciones y permitir que los planes de crecimiento se retomen. Además, la finalización de la primera fase de remodelación del AICM ofrecerá mayor capacidad en los terminales, permitiendo incrementar las actuales 44 operaciones por hora a, al menos, 48.
A medida que el sector busca recuperarse, la atención se centrará en cómo estos cambios impactarán la conectividad y el flujo de pasajeros en el valle mexicano en los próximos años.
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