El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó castigos muy severos para quienes divulguen información sobre posibles operaciones militares contra Irán en un contexto de alta tensión en Oriente Próximo. Durante un mitin en Arizona, afirmó que revelar detalles de una operación pone en peligro a las fuerzas estadounidenses y recordó que "en el pasado, solíamos disparar a los que filtraban información". Además, calificó a estas personas como "la escoria de la tierra.
El 7 de octubre, The Atlantic informó que el Pentágono estaba considerando opciones de ataque contra objetivos iraníes, aunque no se habían tomado decisiones definitivas. Al día siguiente, Trump escribió en Truth Social que Estados Unidos no atacaría a Irán antes de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró que sus recientes operaciones contra embarcaciones respondieron a un tercer incumplimiento de compromisos por parte de Estados Unidos. Según el portavoz Hossein Mohbi, Washington violó acuerdos en dos ocasiones durante negociaciones y nuevamente después de firmar un memorando de entendimiento. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, señaló que Irán no busca una guerra prolongada ni negociaciones extensas, sino un acuerdo que garantice sus demandas y que está dispuesto a negociar para establecer una disuasión sostenible".
El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido reportó que dos portacontenedores sufrieron daños menores por proyectiles desconocidos en el estrecho de Ormuz, uno al ingresar y otro al salir de la vía marítima. No hubo víctimas y el segundo barco pudo continuar su viaje. Las autoridades investigan los incidentes y recomendaron precaución a la navegación. Los futuros del crudo Brent bajaron 1.39 dólares, un 1.31 por ciento, hasta 104.67 dólares por barril, mientras que los futuros del WTI de EU descendieron 1.02 dólares, o 1.07 por ciento, a 94.07 dólares, revirtiendo ganancias previas. El analista Phil Flynn relacionó la volatilidad con los ataques en Ormuz y los enfrentamientos entre Arabia Saudí y los hutíes.
En Yemen, los rebeldes hutíes reivindicaron ataques con misiles balísticos, misiles de crucero y drones contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid en Riad y dos instalaciones petroleras de Aramco en Riad y Dhahran. Aseguraron que estas acciones fueron represalias por ataques saudíes contra Saná, controlada por ellos. El portavoz militar hutí, Yahya Sari, afirmó que los ataques causaron destrucción e incendios, aunque no hubo confirmación independiente. También advirtió que continuarán las ofensivas y pidió a empresas, trabajadores y civiles alejarse de los objetivos.
El ataque contra la sede de Aramco en Dhahran el martes por la noche provocó un incendio que afectó varios pisos y oficinas de altos cargos, sin reportar víctimas. El Ministerio de Energía saudí calificó el incendio como limitado. La firma Cirium calculó que más de tres mil vuelos desde aeropuertos saudíes fueron cancelados o suspendidos.
La ministra de Asuntos Exteriores de Yemen, Afrah Alzouba, solicitó a Estados Unidos apoyo en entrenamiento, inteligencia, además de respaldo político, económico y humanitario. También pidió ampliar sanciones contra los hutíes y mayor coordinación con la Unión Europea. Alzouba señaló que su gobierno busca una solución pacífica, pero que las operaciones militares son prioritarias para recuperar el control. Sobre contactos entre Washington y los hutíes mencionados por Trump, indicó que se limitaron a advertencias para evitar nuevos ataques.
El Comité Internacional de la Cruz Roja alertó sobre el aumento de heridos en los frentes de combate en Marib, Taiz y la costa del mar Rojo. Algunos hospitales reciben más de 700 pacientes nuevos por semana y enfrentan escasez de medicamentos y materiales. Los accesos principales a Taiz continúan bloqueados. Por otro lado, el Programa Mundial de Alimentos señaló que ya no tiene la capacidad para asistir a más de 600 mil personas que dependen de su ayuda. Una residente relató que la falta de combustible limita el transporte, las explosiones mantienen a la población despierta y las escuelas han estado cerradas durante un mes.
Mohamed al-Bukhaiti, integrante del buró político hutí, dijo que Omán intentó mediar entre Arabia Saudí y los rebeldes para negociar, mientras que Rusia y China buscan intervenir a través de Irán. Afirmó que su grupo aceptaría una mediación para poner fin a la guerra y al bloqueo entre Saná y Riad.
Datos basados en información reportada originalmente por razon.com.mx mundo.






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