La autoridad irlandesa de protección de datos ha iniciado una investigación formal sobre el uso de datos personales por parte de la red social X, propiedad de Elon Musk, para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, en particular Grok. Esta medida se toma en representación de la Unión Europea (UE), debido a que la sede europea de la plataforma se encuentra en Irlanda, país que también alberga las oficinas regionales de varias grandes tecnológicas estadounidenses.
La investigación se centra en el posible uso de datos personales contenidos en publicaciones públicas realizadas por usuarios dentro del territorio de la UE y del Espacio Económico Europeo. Según un comunicado oficial emitido por la autoridad irlandesa, el objetivo es examinar si X ha cumplido con las disposiciones clave del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), en lo que respecta principalmente a la legalidad y la transparencia del tratamiento de información personal.
La red social X ya había estado en el punto de mira de los reguladores europeos. En septiembre pasado, la empresa se comprometió a no utilizar ciertos datos personales de sus usuarios europeos para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial. Como consecuencia de ese compromiso, se retiró un procedimiento judicial iniciado ante el Tribunal Superior irlandés. No obstante, esa promesa solo abarcaba los datos recopilados entre el 7 de mayo y el 1 de agosto del año pasado. Las autoridades sospechan que, pese a ello, la compañía continuó con el desarrollo de sus modelos de IA, posiblemente recurriendo a datos que podrían no cumplir con las normativas europeas.
Esta investigación se enmarca en un clima tenso entre la Unión Europea y las grandes plataformas tecnológicas estadounidenses, especialmente en lo que se refiere al uso y tratamiento de los datos personales de los ciudadanos europeos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido que, si las negociaciones con las tecnológicas no prosperan, el bloque comunitario podría imponer nuevas cargas fiscales a estas compañías como medida de presión.
El caso de X y Grok es un ejemplo más del creciente escrutinio al que están siendo sometidas las empresas que desarrollan inteligencia artificial, especialmente en lo que respecta a la recopilación y utilización de grandes volúmenes de información personal, muchas veces sin el conocimiento ni el consentimiento explícito de los usuarios.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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