Aunque todavía faltan meses para las elecciones, la política morelense comienza a entrar en una etapa donde las definiciones empiezan a ser inevitables. El ambiente se vuelve cada día más tenso y, mientras algunos partidos parecen tener muy claro el camino, otros se encuentran atrapados en divisiones internas, aspiraciones personales y una interminable disputa por las candidaturas.
El caso de Morena es quizá el más evidente. La división interna se profundiza y los grupos comienzan a moverse de manera abierta. Cada día aparecen nuevos nombres, nuevas versiones y, sobre todo, nuevos desencuentros. Unos aseguran que Víctor Mercado es el candidato natural y que nadie podrá quitarle esa posibilidad; otros sostienen que las circunstancias han cambiado y que será necesario buscar otra alternativa.
También se habla de modificaciones en los apoyos políticos y de la distancia que podría existir entre algunos de los grupos que originalmente parecían caminar juntos. En política, como sabemos, lo que hoy parece seguro mañana puede cambiar. Y en Morena todavía hay demasiadas piezas sobre el tablero.
Entre quienes buscan la candidatura aparecen nombres como Matías Nazario, quien ha intensificado sus recorridos por Cuernavaca; Juan Ángel Flores Bustamante, diputado federal y dos veces Presidente Municipal de Jojutla, con una trayectoria que le permite presentarse como una alternativa competitiva; Meggie Salgado tambien diputada federal, empresaria, defensora de los árboles y la naturaleza y, por supuesto, Víctor Mercado. Estos son, por ahora, algunos de los nombres que podrían tener mayores posibilidades, aunque ninguno tiene el camino despejado.
Del otro lado está Acción Nacional, donde las cosas parecen mucho más claras. Daniel Martínez Terrazas ha trabajado durante meses para construir una candidatura competitiva y su nombre aparece como uno de los más firmes para buscar la Presidencia Municipal de Cuernavaca. También está Andy Gordillo, quien ha demostrado capacidad electoral y trabajo político. La pregunta es si buscará nuevamente una diputación local o si su proyecto será llevado al ámbito federal. José Luis Urióstegui, por su parte, parece dispuesto a jugar en las urnas, aunque también se habla de la posibilidad de que ocupe una posición plurinominal. El PAN, en términos generales, parece tener mejor acomodadas sus piezas.
Movimiento Ciudadano tampoco parece dispuesto a quedarse atrás. Jessica Ortega aparece como una figura muy clara para encabezar su proyecto. La verdadera incógnita estará en quiénes la acompañarán en la planilla y en las candidaturas a diputaciones. Hay cuadros con experiencia y reconocimiento, como Diana Recio, además de otros nombres que podrían aportar competitividad al proyecto, entre ellos Iván Saucedo y Armando Ramírez. La pregunta será si Movimiento Ciudadano logra convertir ese capital político en una estructura electoral capaz de competir en serio por Cuernavaca.
Y luego está Somos México, cuya presencia electoral todavía genera muchas preguntas. Una candidatura poco conocida puede resultar difícil de explicar al electorado, sobre todo cuando no existe una estructura política suficientemente visible detrás. En política, las imposiciones o los proyectos que parecen venir desde atrás suelen despertar sospechas y no necesariamente producen votos.
Lo cierto es que la elección comienza a decantarse. Todavía pueden ocurrir muchas cosas, pero los movimientos de los principales partidos permiten observar ya cuáles serán las batallas fundamentales.
Y aquí aparece una paradoja: mientras los partidos comienzan a pensar seriamente en 2027, el estado enfrenta problemas urgentes que deberían ocupar toda la atención de sus gobernantes. Inseguridad, conflictos sociales, dificultades económicas, problemas en los municipios y una larga lista de pendientes mantienen a
Morelos en una situación complicada.
La política electoral, sin embargo, no espera. Los aspirantes caminan, se reúnen, hacen declaraciones y construyen alianzas. La gran pregunta es ¿quién llegará mejor preparado cuando llegue el momento de votar?
Por ahora, Acción Nacional parece tener una ruta más definida. Movimiento Ciudadano cuenta con una figura fuerte. Morena tiene nombres, estructura y presencia, pero también una división interna que podría convertirse en su principal enemigo.
La elección todavía no comienza formalmente, pero la batalla política ya está aquí. Y quien no entienda eso corre el riesgo de llegar tarde a una contienda que, desde ahora, empieza a calentarse. ¿No cree usted?


