Las Fuerzas Armadas de Yemen han intensificado sus operaciones militares en la costa occidental del país, lanzando una ofensiva aérea crucial el viernes. Este movimiento se produce tras la reciente captura de Moca y otras localidades estratégicas por parte de los hutíes, un grupo respaldado por Irán, que han logrado avanzar hasta el estrecho de Bab el Mandeb. Las autoridades militares advierten a la población civil que eviten las carreteras que conectan Taiz, Dhubab y Moca, en medio de una escalada de combates.
El avance de este grupo armado no solo agrava la situación de seguridad en la región, sino que también amenaza con desestabilizar la tregua alcanzada en 2022. El portavoz del Ejército yemení, coronel Majed Abdulá al Nuzaily, ha señalado la importancia de permanecer alejados de las áreas de conflicto, indicando que se han llevado a cabo bombardeos en las localidades mencionadas que han impactado en posiciones rebeldes.
Con el control hutí sobre la franja costera del Mar Rojo, la posibilidad de una mayor confrontación se vuelve palpable, tal como lo sugiere la reciente declaración de Al Nuzaily sobre la efectividad de los ataques en Al Mukha y Dhu Bab, donde se han logrado destruir vehículos y armamento rebelde. Además, el portavoz del grupo insurgente, Yahya Sari, anunció lo que considera un “éxito” en la ofensiva, afirmando que sus tropas han tomado el control de seis localidades y han infligido bajas significativas a las fuerzas gubernamentales.
La situación en Moca se ha vuelto crítica. Las instalaciones sanitarias, como el Hospital General, están al borde de su capacidad, recibiendo a un número creciente de desplazados. Lou Cormack, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Adén, ha expresado su preocupación por las crecientes necesidades médicas en la región. Las operaciones para brindar atención materna e infantil se han visto afectadas debido al aumento de combates y la evacuación de personal sanitario.
El estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, tiene una importancia geoestratégica vital, y el control que ahora ostentan los hutíes podría poner en peligro el tránsito marítimo internacional, una cuestión que preocupa a las potencias globales y a los organismos internacionales, que observan el desarrollo del conflicto en Yemen desde 2014.
Con el panorama actual, las tensiones entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes ponen de relieve la fragilidad de la situación en el país, que ya enfrenta el impacto humanitario más severo de los últimos años. La búsqueda de un acuerdo duradero parece cada vez más lejana, mientras la violencia y el caos continúan su avance.
Esta información fue actualizada el 11 de septiembre de 2026.
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