Como parte de la ratificación del Convenio 190 (C190) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tiene como objetivo erradicar la violencia y el acoso laboral, México enfrenta el desafío crucial de adaptar su legislación a este marco normativo. A pesar de que se han presentado 140 propuestas en el Congreso de la Unión para lograr esta adecuación, el avance ha sido nulo, según un informe elaborado por Intersecta, Fundación Avina e Iniciativa Arropa.
Desde su entrada en vigor en 2023, se han propuesto diversas medidas que abarcan desde la definición de conceptos clave sobre la violencia laboral hasta la delimitación de las personas que deberían estar protegidas por la ley. Sin embargo, hasta ahora, ninguna de estas propuestas ha prosperado. Ana Calderón Salazar, líder de Incidencia en Intersecta, señala que, a pesar del interés de los legisladores por la agenda laboral, varios factores complican la implementación efectiva del C190.
Calderón destaca tres obstáculos principales: una confusión conceptual generalizada, la falta de claridad en las formas de implementación y la necesidad de que las instituciones existentes se adapten para darle cabida al C190. Resalta que, si bien erradicar el conflicto laboral es prácticamente imposible, se pueden establecer medidas preventivas para evitar que tales conflictos escalen a situaciones de violencia. “En México, carecemos de las herramientas institucionales y organizacionales necesarias en los centros de trabajo para abordar estos problemas”, afirma.
Por su parte, Mayeli Cabral, socia del área laboral de Chevez Ruíz Zamarripa, menciona que la atención legislativa se ha desviado hacia temas prioritarios, como la reducción de la jornada laboral, lo que ha dejado en un segundo plano la armonización con el C190. A pesar de las declaraciones de funcionarios sobre la importancia de integrar las acciones referentes al convenio, la falta de avances concretos es evidente.
Ambas expertas coinciden en que es vital entender y clasificar correctamente los distintos tipos de violencia en el entorno laboral para desarrollar una legislación robusta. Calderón enfatiza que sin una comprensión clara del problema, será difícil generar los instrumentos y recursos necesarios para su abordaje, sugiriendo incluso la necesidad de una reinversión del presupuesto público en este ámbito.
A medida que el tema de la reducción de la jornada laboral avanza, la atención legislativa debe comenzar a enfocarse en cumplir con el C190. Así, el informe “Hacia la Construcción de Mundos del Trabajo Libres de Violencia” señala que hay demandas de mejores condiciones laborales que garanticen un balance entre la vida personal y laboral, un proceso que ha generado tensiones en los centros de trabajo.
Finalmente, para erradicar la violencia y el acoso en el ámbito laboral, es crucial que la Secretaría del Trabajo implemente unidades de inspección dedicadas exclusivamente al cumplimiento de estas normativas, así como protocolos exhaustivos en las empresas. Este camino hacia una verdadera armonización y protección laboral es un reto complejo, pero necesario para construir un entorno laboral más seguro y equitativo.
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