La Asociación de Bancos de México (ABM) ha tomado la decisión de reforzar de manera voluntaria sus medidas de Prevención de Lavado de Dinero (PLD) tras los recientes casos de CIBanco e Intercam. Esta iniciativa busca salvaguardar la estabilidad y la integridad del sistema bancario mexicano, y se implementará en respuesta a los retos que enfrenta el sector.
Emilio Romano, presidente de la ABM, destacó que las nuevas medidas son contundentes y buscan ir más allá de los normativos existentes. Una de las recomendaciones clave es que las transferencias internacionales se realicen exclusivamente entre cuentahabientes de la misma entidad financiera. Para las empresas, esta medida será adoptada de inmediato, mientras que los particulares tendrán un plazo hasta el 30 de junio de 2027 para cumplir con esta normativa.
Romano enfatizó la importancia de identificar a los usuarios que realizan o reciben transferencias internacionales, asegurando que el proceso de “conoce a tu cliente” protege a la banca de posibles actividades ilícitas. Además, a partir del 1 de julio de 2026, se exigirá que cualquier operación en efectivo superior a 140,000 pesos sea acompañada por una identificación oficial y, al menos, un dato biométrico. Esta medida no solo busca prevenir delitos, sino también fomentar la digitalización y reducir el uso de efectivo.
Con el objetivo de cerrar la brecha en regulación con Estados Unidos, los bancos también elaborarán mejores prácticas en la materia y estarán compartiendo información sobre delitos relacionados con el lavado de dinero. La ABM implementará un sistema tecnológico que permitirá el intercambio casi en tiempo real de datos relevantes sobre actividades sospechosas.
Romano subrayó que, aunque los bancos ya contaban con controles en sus operaciones, estas nuevas medidas forman parte de un esfuerzo continuo por fortalecer dichos mecanismos. En este contexto, CIBanco ha dejado de operar tras la revocación de su licencia, mientras que Intercam continúa sus operaciones de forma reducida. Esta situación ha llevado a la ABM a adoptar acciones más resolutivas ante los crecientes riesgos operacionales.
A medida que el entorno financiero sigue evolucionando, es crucial que el sector bancario mantenga un compromiso firme en la lucha contra el lavado de dinero y otras actividades delictivas. Las nuevas pautas de la ABM representan un paso decisivo hacia la construcción de un sistema financiero más sólido y transparente, que responda de manera eficaz a los desafíos contemporáneos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


