Tener un huerto urbano en casa se presenta como una solución efectiva para afrontar el creciente costo de alimentos, sobre todo del jitomate, cuyo precio ha aumentado un 126% en un año, causando un impacto significativo en el bolsillo de las familias mexicanas. En el contexto actual, donde la inflación golpea especialmente a los productos básicos, cultivar tu propia comida se ha vuelto una opción atractiva y accesible.
La inversión inicial para establecer un huerto puede ser tan baja como 300 pesos, dependiendo de los recursos que decidas utilizar. Por ejemplo, puedes optar por reciclados como cubetas de pintura, huacales de madera o garrafones de agua, además de sustrato y semillas. Si decides empezar a partir de jitomates que ya tienes en casa, puedes simplemente usar las semillas de un jitomate maduro.
La popularidad del autoconsumo es respaldada por expertos como Alejandro Andrade, fundador de una empresa especializada en huertos urbanos. Este enfoque no solo promueve una alimentación más saludable, libre de químicos, sino que también permite un ahorro significativo en tiempos donde los precios de frutas y verduras se disparan.
Si optas por soluciones más avanzadas, existen kits especializados como el EcoHuerto, que incluyen contendores con tecnología optimizada por un costo de 4,500 pesos. Este tipo de contenedor garantiza que la cosecha sea más abundante y rápida, lo que puede ser ideal para quienes desean maximizar su producción.
Los requisitos para establecer un huerto son mínimos: únicamente necesitas un espacio de al menos un metro cuadrado, ya sea en un balcón, terraza o patio, preferentemente en una zona donde reciba al menos seis horas de luz solar al día. Los tiempos de cosecha varían, y para el jitomate, por ejemplo, puedes esperar resultados en un lapso de entre 1.5 y dos meses.
El beneficio se vuelve constante a medida que producen frutos, llegando a ofrecer hasta un kilogramo de jitomate por semana en un área de siembra tan pequeña como un metro cuadrado. Esto es una ventaja considerable frente a los precios actuales, donde en los mercados populares, el jitomate se vende entre 30 y 60 pesos por kilogramo, mientras que en supermercados puede oscilar entre 20 y 98.50 pesos.
La experiencia de personas como Paola, quien lleva cuatro años cultivando su huerto, refleja este cambio. Comenzó como un pasatiempo, y ahora este esfuerzo le permite reducir significativamente sus compras de verduras, aunque aún recurre al mercado de vez en cuando.
En resumen, establecer un huerto urbano no solo representa una forma de combatir el alza de precios, sino que también fomenta un estilo de vida más sostenible, saludable y económico en el contexto actual de inflación en México.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

