La inauguración de la exposición de Steve McQueen en el Guggenheim Bilbao está marcada por una singularidad impactante. Este jueves 8 de octubre de 2026, el artista británico se reunió con las guías del museo para discutir su nueva instalación, titulada 66 76 26, que permanecerá abierta hasta el 21 de febrero de 2027. La propuesta, que combina las voces de dos íconos musicales del siglo XX, Nina Simone y David Bowie, ofrece una experiencia sonora única y despojada de instrumentación.
En una sala oscura, iluminada tenuemente, el espectador es envuelto en la atmósfera creada por el canto a capela de Simone y Bowie. La obra presenta un diálogo entre ambos, hilando un eco que se convierte en metáfora de la conexión humana. McQueen describe esta pieza como “casi un réquiem de amor”, sugiriendo que encapsula anhelos y vulnerabilidad en un contexto emocional profundo.
El artista, quien ha logrado combinar sus carreras en el cine y las artes visuales, también compartió detalles sobre su trayectoria. McQueen, conocido por su dedicación meticulosa en cada proyecto, reveló que actualmente está trabajando en varias películas y obras de arte, afirmando que está siempre en actividad creativa. Su enfoque contemporáneo acerca del amor y del tiempo se entrelaza en su obra, añadiendo capas de significado que van más allá de lo meramente estético.
La instalación no solo busca transmitir un mensaje de amor, sino que también se sitúa en un contexto social específico. Recordemos que la versión de Simone de Wild Is The Wind fue grabada en una década de agitación social en Estados Unidos, marcada por el movimiento de derechos civiles, el racismo y la resistencia. McQueen invita a la reflexión sobre el impacto de sus voces en la identidad y las luchas sociopolíticas actuales, planteando la pregunta sobre el deseo y la vulnerabilidad en un mundo contemporáneo aun marcado por el miedo.
El artista también mencionó la relevancia del tiempo, subrayando cómo las grabaciones de los años 60 y 70 resuenan en nuestra era, donde el miedo a menudo domina el discurso público. “Es esencial hablar de amor en tiempos de incertidumbre”, comentó. La obra, lejos de ser simplemente una revisión de voces históricas, se presenta como un recordatorio de que las emociones son fundamentales en cualquier época; es la esencia que nos conecta y nos impulsa.
Con un estilo que desafía las convenciones, McQueen comentó que su obra es la “alquimia de transformar lo preexistente en algo nuevo”, haciendo una referencia a Duchamp sin someterse a las limitaciones del debate sobre la inteligencia artificial. La idea de reinventar lo que ya ha sido inventado se mantiene en el centro de su filosofía artística.
En suma, 66 76 26 no es solo una instalación sonora, sino una evocación emocional, donde la historia y la contemporaneidad se entrelazan a través de las voces de Simone y Bowie, rescatando el mensaje de que, a pesar de las adversidades, el amor sigue siendo la fuerza más valiosa.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


