Detrás de la exquisita variedad de panes que adornan las mesas mexicanas, existe un legado de conocimientos y técnicas que se transmiten de generación en generación. El maestro panadero Ángel Castañón Rivera ha sido reconocido como el Panadero de las Américas para el periodo 2026–2027, un honor que lo coloca entre los más destacados representantes de esta tradición en el continente. Este reconocimiento fue otorgado por la Confederación Interamericana de la Industria del Pan (CIPAN), y Castañón se convierte en el primer mexicano en recibirlo, lo cual resalta su compromiso con la técnica, la innovación y la preservación de las tradiciones panaderas.
La ceremonia de entrega tuvo lugar el 11 de septiembre de 2026, durante la inauguración del Primer Festival del Pan Dulce Mexicano, celebrado en la Utopía Elena Poniatowska Amor, en Coyoacán, Ciudad de México. En su cuenta de Instagram, Castañón expresó su orgullo y gratitud por esta distinción, que considera un homenaje a una profesión que le ha brindado innumerables satisfacciones. Agradeció a la CIPAN por elegirlo como representante de la panadería en el continente y a sus colegas por “dar voz y dignidad” a este oficio.
El proceso de selección para el título de Panadero de las Américas es riguroso y contempla toda la trayectoria profesional del candidato. Las organizaciones afiliadas presentan candidaturas con documentación detallada, que luego son evaluadas y sometidas a votación. Los criterios incluyen dominio técnico, calidad e innovación en los productos, formación de nuevos profesionales, defensa de tradiciones y contribuciones a la comunidad. Asimismo, se considera el emprendimiento, la generación de empleo y la actualización profesional, evaluando así el conjunto de la carrera del candidato.
Castañón proviene de una familia con más de tres generaciones dedicadas a la panadería y está vinculado con Tahona, un establecimiento emblemático en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Su formación académica incluye una ingeniería en alimentos y estudios en Baking Science and Technology en Estados Unidos, además de especializaciones en Europa. También ha liderado el equipo nacional de panadería de CANAINPPA, participando activamente en el desarrollo de productos para empresas y restaurantes.
Su labor abarca aspectos cruciales del sector, como la transmisión de conocimientos y el desarrollo de herramientas que permiten a las panaderías cumplir con la demanda de un mercado en constante cambio. En este contexto, Castañón ha iniciado proyectos bajo la marca Pantano, que buscan prolongar la vida útil de sus productos, adaptándolos a las necesidades específicas de los clientes.
La entrega de este galardón se produjo en un evento que celebró la diversidad de la panadería mexicana. El festival reunió a más de 30 productores y ofreció demostraciones, conferencias y una muestra temporal dedicadas al pan. En este encuentro, Julián Castañón, presidente de CANAINPPA, destacó que el gremio cuenta con alrededor de 2,400 variedades de pan dulce, muchas de las cuales están en peligro de desaparecer.
El 11 de septiembre también se dio a conocer un decreto que reconoce “Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional” como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México. Este reconocimiento a Castañón ilumina la necesidad de conservar la diversidad del pan mexicano, asegurando que las recetas se transmitan y se revaloricen, permitiendo así que quienes las elaboran puedan continuar su labor en el futuro.
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