Los precios del petróleo han sostenido un incremento notable, superando el 2% el pasado lunes, en el contexto de un conflicto militar que se intensifica entre Estados Unidos e Irán. Este repunte se produjo tras un ataque de las fuerzas estadounidenses a dos plataformas de lanzamiento situadas en la isla iraní de Larak, en el estratégico estrecho de Ormuz, un área crítica para el transporte mundial de energía.
Los futuros del petróleo Brent alcanzaron un aumento de 2,21 dólares, equivalentes a un 2,51%, llevando el precio a 90,31 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) creció 1,83 dólares, o 2,19%, cerrando a 85,23 dólares. Estos eventos se desarrollan en un momento en que el conflicto entre ambos países se extiende ya a seis meses, con las negociaciones para reabrir la vital ruta del estrecho estancadas.
En respuesta al ataque estadounidense, Irán lanzó ataques contra bases aéreas estadounidenses en Jordania y los Emiratos Árabes Unidos. Estas acciones han llamado la atención sobre el estrecho de Ormuz, a través del cual circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Los intercambios militares realizados han generado incertidumbre en la zona, lo que afecta tanto a la disponibilidad de petróleo como a la seguridad de la navegación.
El analista energético Suvro Sarkar señala que, dada la escalada de tensiones, las perspectivas de reanudar las conversaciones entre Washington y Teherán se han deteriorado. Anteriormente, había esperanzas de que estas negociaciones pudiessen reiniciarse a finales del tercer trimestre de 2026, pero ahora este escenario parece poco probable. Según Sarkar, se proyecta que los precios del petróleo oscilarán entre 85 y 95 dólares por barril, a menos que haya claridad en la situación geopolítica del estrecho de Ormuz.
La reducción en el tránsito marítimo por el estrecho se ha hecho evidente, con un descenso notable en el número de buques mercantes que lo cruzan, alcanzando solo cinco por día, lo que indica una precaución creciente por parte de las compañías navieras ante el riesgo de ataques. Este fin de semana, un buque cisterna fue alcanzado por un proyectil en la misma área, subrayando la peligrosidad de la misión.
Además, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció que se prevé la imposición de nuevas sanciones secundarias contra Irán de forma semanal, para intensificar la presión sobre Teherán. Esta declaración se produce en un contexto donde el presidente estadounidense, Donald Trump, también ha mencionado la intención de utilizar petróleo de un reciente acuerdo con Venezuela para reponer la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU., que actualmente está en uno de sus niveles más bajos en casi medio siglo.
A pesar de este aumento en los precios del crudo, tanto el Brent como el WTI se encaminan a cerrar el mes de agosto con ligeros descensos, después de haber experimentado una caída superior al 4% en la semana previa. Esta tensión en el mercado también se ha trasladado a los mercados financieros asiáticos, que operaron a la baja ante expectativas alza de tasas de interés tras los comentarios del presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Kevin Warsh, en un reciente simposio.
Warsh resaltó la necesidad de tener mayor certeza sobre la inflación subyacente antes de avanzar con ajustes en la política monetaria, advirtiendo de la preocupación con respecto al reciente aumento de la inflación, que se sitúa en un 3,7%, casi el doble del objetivo del 2% fijado por la Reserva.
La combinación de precios de energía en aumento y expectativas de un ajuste en las tasas ha puesto presión sobre los mercados, evidenciando la interrelación entre geopolítica y economía en el actual entorno.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


