Vancouver, ciudad ubicada en la provincia canadiense de Columbia Británica (sobre las costas del Pacífico), cuenta con unos 700.000 habitantes. Un tercio tiene raíces asiáticas; predominantemente de China, pero también de Filipinas, Vietnam, Corea del Sur y Japón. El racismo en este sitio se está cebando con estas comunidades como en ningún otro en Estados Unidos y Canadá, de acuerdo a un informe del Centro para el Estudio del Odio y el Extremismo de la Universidad Estatal de California en San Bernardino. En tan solo un año, las denuncias por actos de odio contra personas de origen asiático aumentaron 717% en esta urbe canadiense.
Los autores señalan que, pese a que distintos sondeos indican un número cada vez mayor de afectados que denuncia, “es probable que haya un subregistro masivo de delitos de odio”. Las razones citadas son, entre otras, barreras lingüísticas y culturales, vínculos poco estrechos con la policía y temor a represalias. El texto subraya que algunos de estos actos se consideran de índole civil en Estados Unidos, mientras que en Canadá pertenecen a la esfera penal.
El documento, publicado a principios de mayo, empleó información recopilada por los departamentos de policía de 30 de las ciudades más pobladas de EE UU y Canadá. En 2019, las fuerzas del orden de Vancouver recibieron 12 denuncias; un año después, la cifra pasó a 98. Nueva York figuró en segundo lugar en 2020 (28), seguida de Toronto (19) y Los Ángeles (15).
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.
Datos basados en información reportada originalmente por elpais.com.





Deja un comentario