La Copa Mundial de la FIFA 2026 se perfila como un acontecimiento monumental que promete transformar significativamente la economía de México, especialmente en las ciudades que acogerán este evento global: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Durante un período de 39 días, estas metrópolis no solo serán el escenario de apasionantes encuentros deportivos, sino que también se convertirán en centros neurálgicos de turismo, consumo y entretenimiento.
Según el fideicomiso de inversión en bienes raíces Fibra Uno, la llegada de millones de visitantes, tanto nacionales como internacionales, podría generar una derrama económica que asciende a miles de millones de pesos. Este impulso económico se espera que provenga principalmente del gasto de los consumidores atraídos por la oportunidad de disfrutar del torneo.
El impacto en la actividad comercial será palpable en múltiples categorías. Negocios relacionados con moda, tecnología, alimentos, bebidas y entretenimiento verán sin duda un aumento en su flujo de clientes. Esto se basa en los hallazgos del estudio titulado “Prepárate para el Mundial: nuevas oportunidades para los negocios” de Monitor Deloitte, que ilustra cómo la justa mundialista abrirá puertas a un dinamismo nunca antes visto en el sector.
Fibra Uno, que opera 18 centros comerciales en la Ciudad de México y posee propiedades en Jalisco y Nuevo León, está afinando sus estrategias en anticipación de esta avalancha de visitantes. Gonzalo Robina, director general adjunto de la firma, destacó que la propuesta incluye no solo la posibilidad de realizar compras, sino también disfrutar de una rica gastronomía y experiencias recreativas, convirtiendo estos espacios en lugares de convivencia y diversión.
En la capital, se estima que se recibirán más de 5 millones de visitantes, lo que subraya la importancia de contar con complejos comerciales como Portal San Ángel y Mitikah, que ofrecen una amplia gama de opciones para los aficionados al fútbol. Las ciudades de Guadalajara y Monterrey también están listando sus activos comerciales —como Gran Patio Patria y Plaza Cumbres—, que han sido diseñados para captar la atención de los hinchas.
La Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias ha señalado que, debido a la temporalidad del evento, el impacto se centrará en la optimización del uso de los inmuebles existentes. Este torneo representa, además, una oportunidad invaluable para proyectar la infraestructura y conectividad de México ante el mundo, lo que podría ser un catalizador para futuras inversiones y un aumento en el turismo a largo plazo.
A medida que nos acercamos a este evento sin precedentes, el enfoque está en preparar a cada rincón de estas ciudades para el flujo de visitantes y potenciar su oferta comercial. Es un momento clave para México, que no solo busca brillar en el terreno de juego, sino también destacar como un destino atractivo en el ámbito económico y turístico.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


