La postura de México en la lucha contra el trabajo forzoso en el comercio internacional se reafirma con determinación, enfatizando la importancia del debido proceso y la soberanía de sus instituciones. Gabriel Tamariz, titular de la Unidad de Política Laboral y Relaciones Institucionales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), ha dejado claro que, frente a las crecientes presiones internacionales, especialmente de Estados Unidos en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno no aceptará automáticamente las sanciones o prohibiciones impuestas unilateralmente por Washington.
Este enfoque no sólo busca eludir aranceles o dificultades comerciales, sino que refleja una convicción profunda del Estado mexicano para erradicar estas prácticas y proteger la industria nacional de la competencia desleal. La estrategia mexicana se basa en tres principios fundamentales: el debido proceso, la debida diligencia de las empresas y la responsabilidad compartida. Con el debido proceso como clave, la STPS realiza indagaciones propias fundamentadas en un protocolo que considera ocho fuentes diferentes de información, lo que garantiza que cada caso sea analizado de manera independiente.
Tamariz enfatiza que no existe una base legal o operativa para replicar los vetos territoriales como los aplicados por Estados Unidos a ciertas regiones de China, ya que en México cualquier prohibición requiere una fundamentación individualizada. En octubre de 2025 se modificó el marco legal originalmente establecido para permitir una mayor eficiencia en los procedimientos administrativos, autorizando a la autoridad laboral a iniciar investigaciones de oficio, sin depender exclusivamente de las solicitudes de terceros.
Como parte de la cooperación entre diferentes agencias, tanto mexicanas como estadounidenses, se ha implementado un programa piloto enfocado en cinco sectores industriales prioritarios: textil, vestido, calzado, aluminio y paneles solares fotovoltaicos. Actualmente, se están llevando a cabo seis investigaciones paralelas, destacando que cinco de ellas están dirigidas a empresas del sector textil con origen en China. La sexta investigación responde a una petición formal sobre la fabricación de productos de acero originarios de India, que se encuentra en su etapa final.
Además de estas investigaciones, se ha llevado a cabo un operativo en el cual, la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Unidad de Inteligencia Financiera interceptaron una embarcación con 16 contenedores de productos textiles de seis empresas chinas. También, la STPS trabaja en la creación de un protocolo especializado para detectar estas prácticas en las inspecciones, con la expectativa de su publicación a finales de este año.
Estos esfuerzos reflejan una estrategia comprometida de México para abordar el problema del trabajo forzoso, protegiendo tanto a los trabajadores como a su sector industrial en un entorno marcado por la vigilancia internacional y las tensiones comerciales.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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