Desayunar con una combinación adecuada de proteínas, fibra, hidratos de absorción gradual y líquidos puede ayudar a mantener niveles de energía más estables y evitar cambios bruscos de apetito y glucosa durante la mañana, según un estudio reciente y especialistas en nutrición1.
Cinco alimentos, huevos, yogur, fruta, café y avena, han sido identificados como opciones recomendadas para iniciar el día con mayor saciedad y disponibilidad de energía, siempre dentro de un desayuno variado y equilibrado1.
Huevos: proteínas completas tras el ayuno nocturno
Los huevos aportan proteína de alto valor biológico, es decir, con todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no produce por sí solo1. Esta característica resulta útil después de varias horas sin comer y, combinados con otros alimentos, ayudan a prolongar la sensación de saciedad durante la mañana1. Dos huevos contienen aproximadamente 141 kilocalorías y no aportan hidratos de carbono; su energía proviene de grasas y proteínas, además de ofrecer vitaminas, minerales y ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados1. Prepararlos cocidos, revueltos con poco aceite o en tortilla con vegetales permite incorporarlos al desayuno sin añadir grandes cantidades de grasas o sodio1.

Yogur: proteínas, calcio y fermentos lácticos
El yogur se destaca por su aporte de proteínas y calcio, además de cultivos fermentos vivos en algunas presentaciones1. Un yogur natural de 125 gramos contiene, en promedio, 69 calorías, 4 gramos de proteína y 137 miligramos de calcio1. Sin embargo, el estudio no observó una reducción en la ingesta energética total del día1. La tolerancia al yogur depende de cada persona y de la presencia de lactosa1.
Fruta: fibra y carbohidratos de absorción gradual
Consumir fruta natural entera aporta agua, fibra, vitaminas y azúcares propios del alimento1. La pulpa y la fibra ayudan a que la absorción de los carbohidratos sea más gradual, lo que contribuye a una liberación de energía sostenida1. El índice glucémico varía según la fruta, la porción y el grado de madurez, así como el resto de la comida1.
Café: alerta y consumo responsable
El café contiene cafeína, una sustancia que puede favorecer el estado de alerta y reducir temporalmente la sensación de cansancio1. Su efecto se relaciona con el bloqueo parcial de la adenosina, una molécula vinculada con la somnolencia1. También aporta polifenoles, compuestos naturales presentes en vegetales y bebidas1. Sin embargo, el exceso de café puede causar nerviosismo, molestias digestivas, palpitaciones o dificultades para dormir1. Se recomienda consumirlo temprano para evitar que interfiera con el descanso nocturno y moderar la cantidad según la sensibilidad individual1.
Avena: hidratos de absorción lenta y minerales
La avena es un cereal que aporta hidratos de carbono, fibra, pequeñas cantidades de proteínas y minerales como magnesio, fósforo, hierro, manganeso y potasio1. Su fibra soluble, en especial los beta-glucanos, se ha estudiado por su relación con el control del colesterol y la respuesta glucémica1. Integrada en un desayuno equilibrado, la avena ayuda a mantener la saciedad hasta la siguiente comida1.
Proteínas vegetales: evidencia sobre la saciedad
Un estudio publicado en Appetite evaluó el efecto de desayunos líquidos con diferentes dosis de proteína de soya en 17 adultos2. El consumo de un desayuno alto en proteína de soya (50 g) redujo la ingesta energética en el almuerzo y fue percibido como más saciante en comparación con un desayuno compuesto solo de carbohidratos2. No se observaron diferencias significativas en la respuesta de leptina o insulina entre las comidas, aunque sí una mayor saciedad y menor hambre reportadas tras el desayuno con proteína vegetal2.
Preguntas frecuentes
¿Qué alimentos ayudan a mantener la energía estable durante la mañana?
Huevos, yogur, fruta natural, café (en cantidades moderadas) y avena son opciones recomendadas para un desayuno que favorece la saciedad y la energía estable1.
¿Cómo influye el desayuno en la concentración y saciedad?
Un desayuno rico en proteínas, como el lácteo, elevó la percepción de saciedad y mejoró la concentración en pruebas específicas, según un estudio citado1.
¿Por qué es importante combinar proteínas, fibra e hidratos en el desayuno?
La combinación de estos nutrientes ayuda a evitar cambios bruscos del apetito y la glucosa, ofreciendo una liberación de energía más sostenida durante la mañana1.
¿El desayuno lácteo mejora la sensación de saciedad y concentración?
Sí, un desayuno lácteo alto en proteínas se asoció con mayor saciedad y una mejora de 3,5 puntos porcentuales en concentración frente a no desayunar, según un estudio en mujeres jóvenes1.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
Redacción Columna Digital. Es posible que en la preparación de esta nota se hayan usado herramientas de inteligencia artificial para reunir fuentes, procesar datos, corregir o redactar textos, bajo la supervisión del equipo de Redacción.
Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






Deja un comentario