Hacer ejercicio al aire libre durante días calurosos puede aumentar significativamente el riesgo de deshidratación, agotamiento por calor y golpe de calor, según especialistas en medicina deportiva y salud pública1, 2. Las altas temperaturas, la humedad y la exposición solar obligan al cuerpo a trabajar más para regular su temperatura, lo que puede derivar en síntomas como fatiga, mareos o incluso situaciones de emergencia médica1.
Expertos recomiendan modificar la rutina de entrenamiento, elegir horarios más frescos y prestar atención a la hidratación para reducir los riesgos asociados al ejercicio en condiciones ambientales adversas1, 2, 3.
Cómo afecta el calor al cuerpo al ejercitarse
Durante el ejercicio, los músculos generan calor y el organismo lo elimina principalmente a través de la sudoración y el aumento del flujo sanguíneo hacia la piel1, 3. Sin embargo, en ambientes calurosos y húmedos, la evaporación del sudor es menos eficiente, lo que dificulta la pérdida de calor y puede elevar la temperatura corporal a niveles peligrosos1, 2.
El esfuerzo cardiovascular se incrementa, ya que parte de la sangre que normalmente transportaría oxígeno a los músculos se desvía para enfriar la piel, lo que puede acelerar la fatiga1. Si la temperatura corporal supera los límites habituales, pueden presentarse enfermedades relacionadas con el calor, como el agotamiento por calor o el golpe de calor1, 2.

Síntomas y riesgos de las enfermedades por calor
El agotamiento por calor se manifiesta con sudoración intensa, mareos, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, calambres musculares, desmayos, aumento de la frecuencia cardíaca y problemas de coordinación1, 2. En este estado, la temperatura corporal puede situarse entre 38,3 °C y 40 °C1.
El golpe de calor es la forma más grave y puede presentarse con piel caliente y seca, confusión, desorientación, pérdida de conciencia, respiración y pulso acelerados1, 2. Esta condición requiere atención médica urgente, ya que puede provocar daño cerebral o la muerte si no se trata a tiempo1, 2.
Recomendaciones para entrenar con altas temperaturas
Modificar el horario de entrenamiento es fundamental: los expertos aconsejan ejercitarse temprano en la mañana o al final de la tarde, evitando la franja de las 10 a las 15 horas, cuando el calor suele ser más intenso1. Entrenar en la sombra puede reducir la temperatura ambiental entre 12 °C y 15 °C en comparación con el sol directo1.
Se recomienda acortar la duración de la sesión, reducir la intensidad o trasladar parte de la rutina a espacios interiores cuando el índice de calor sea elevado1. Usar ropa holgada, de colores claros y materiales transpirables, así como protegerse con gorras, lentes de sol y protector solar, ayuda a facilitar la evaporación del sudor y proteger la piel1.
Hidratación y aclimatación: claves para la seguridad
La hidratación debe iniciarse antes del ejercicio y mantenerse durante y después de la actividad física, ya que la sensación de sed puede aparecer cuando la deshidratación ya se ha iniciado1, 2, 3. Se recomienda llevar agua, tomar sorbos frecuentes y considerar bebidas con electrolitos después de entrenamientos intensos o con sudoración abundante1, 3.
La aclimatación al calor, que se logra tras 7 a 14 días de ejercicio regular en condiciones cálidas, permite que el cuerpo mejore su capacidad para regular la temperatura y mantener la estabilidad cardiovascular1, 3. Sin embargo, esta adaptación es temporal y puede perderse si se interrumpe la exposición al calor1.
Cuándo detener el ejercicio y buscar ayuda médica
Es fundamental prestar atención a las señales de malestar. Ante síntomas de agotamiento por calor, como mareos, debilidad o sudoración excesiva, se debe interrumpir la actividad y trasladarse a un lugar fresco1, 2.
Si aparecen signos de golpe de calor, como confusión, piel seca o pérdida de conciencia, se debe buscar atención médica de inmediato, ya que esta condición puede ser potencialmente mortal1, 2.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta el calor al cuerpo durante el ejercicio?
El calor obliga al cuerpo a trabajar más para regular su temperatura, lo que puede aumentar la fatiga y el riesgo de enfermedades como el agotamiento por calor y el golpe de calor, especialmente cuando la humedad dificulta la evaporación del sudor1, 2, 3.
¿Cuáles son las mejores horas para hacer ejercicio en días calurosos?
Se recomienda ejercitarse temprano en la mañana o al final de la tarde, evitando la franja de las 10 a las 15 horas, cuando el calor suele ser más intenso1.
¿Qué medidas tomar para evitar la deshidratación al entrenar con altas temperaturas?
Se debe iniciar la hidratación antes del ejercicio, beber agua frecuentemente durante la actividad y considerar bebidas con electrolitos tras entrenamientos intensos o con sudoración abundante1, 2, 3.
¿Cómo ajustar la intensidad y duración del ejercicio en climas calurosos?
Se aconseja reducir la intensidad, acortar la duración de la sesión y realizar pausas en lugares frescos o bajo techo cuando el índice de calor sea elevado, además de adaptar la rutina según las señales del cuerpo1.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
- Infobae ↩
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) ↩
- Sports medicine (Auckland, N.Z.) (2007), vía PubMed ↩
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Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






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