La elección de una merienda adecuada puede ayudar a evitar el hambre excesiva antes de la cena y reducir los antojos nocturnos, según especialistas en nutrición. Incorporar snacks ricos en proteína y fibra, como yogur griego natural con frutos rojos, es una de las alternativas más recomendadas para quienes buscan mayor saciedad en la tarde o noche1, 2.
La distancia entre el almuerzo y la última comida del día, así como los hábitos y el tipo de alimentos consumidos, influyen en la sensación de hambre nocturna. Planificar una colación saludable puede ser clave para mantener el apetito bajo control y evitar elecciones impulsivas de alimentos menos nutritivos1.
Qué recomiendan los expertos en nutrición
Especialistas como Kacie Vavrek, dietista registrada del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, sugieren incorporar snacks entre comidas para evitar llegar a un nivel de hambre extremo. Recomiendan priorizar alimentos con proteína y fibra, ya que su digestión es más lenta en comparación con los productos ricos en azúcar o harinas refinadas1.
El yogur griego natural es destacado por su aporte de proteína, mientras que los frutos rojos, como arándanos, frambuesas, moras y frutillas, suman fibra y sabor sin necesidad de endulzantes añadidos. La combinación de ambos puede prolongar la sensación de plenitud y controlar el apetito1, 2.

Opciones de meriendas saludables y sus beneficios
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que las colaciones incluyan un carbohidrato complejo, una fuente de proteína magra, grasas saludables y fibra. También se consideran adecuadas frutas, vegetales, frutos secos y yogur bajo en grasa1.
Estudios científicos han demostrado que los alimentos integrales ricos en proteína, fibra y cereales completos, como nueces, yogur, ciruelas pasas y palomitas de maíz, aumentan la saciedad cuando se consumen como snacks. Además, algunos alimentos procesados con proteína, fibra o carbohidratos complejos también pueden facilitar la sensación de plenitud2.
Consejos prácticos y advertencias
La cantidad y el tipo de merienda deben ajustarse a las necesidades individuales, considerando el resto de las comidas, el nivel de actividad física y los hábitos personales. Establecer una rutina de comidas y snacks puede aportar previsibilidad y evitar el consumo impulsivo de productos de rápida digestión, sobre todo en jornadas extensas o cuando la cena se retrasa1.
No todas las ganas de comer después de cenar responden a una necesidad física; el aburrimiento y la ansiedad también pueden influir en el consumo nocturno. Diferenciar entre hambre real y emocional es importante antes de buscar un snack adicional. Si el hambre nocturna es frecuente, intensa o se acompaña de cambios involuntarios de peso o molestias digestivas, se recomienda consultar a un profesional de la salud1.
El papel del sueño y la rutina en el apetito nocturno
Dormir poco puede incrementar el consumo de energía después de la cena y disminuir la sensibilidad a la insulina, según un estudio realizado en adultos sanos. Mantener una rutina de sueño adecuada puede ayudar a controlar el apetito nocturno y favorecer una mejor regulación metabólica1.
Tras una cena equilibrada, la digestión puede durar alrededor de cuatro horas. Si persiste el hambre antes de dormir, se recomienda consumir porciones pequeñas de alimentos con proteína, como huevo duro, queso o yogur, además de fruta1.
Preguntas frecuentes
¿Qué alimentos son recomendables para una merienda saludable?
Se recomiendan alimentos que aporten proteína y fibra, como yogur griego natural con frutos rojos, tostadas integrales con mantequilla de maní o almendras, galletas integrales con pescado en conserva, tomates cherry con hummus, frutas, vegetales, frutos secos y yogur bajo en grasa1, 2.
¿Cómo evitar llegar con hambre a la cena?
Planificar una merienda de media tarde que combine proteína y fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad y evitar llegar a la cena con hambre extrema. Establecer una rutina de comidas y snacks también contribuye a controlar el apetito1, 2.
¿Por qué es importante incluir proteínas y fibra en las colaciones?
La proteína y la fibra se digieren más lentamente que los azúcares y harinas refinadas, lo que ayuda a mantener la sensación de plenitud por más tiempo y a controlar el apetito entre comidas1, 2.
¿Cuándo es mejor consumir un snack para evitar el hambre nocturno?
Se recomienda consumir la merienda de media tarde si el intervalo entre el almuerzo y la cena es largo. Si el hambre persiste después de una cena equilibrada, se pueden elegir porciones pequeñas de alimentos con proteína y fruta antes de dormir1.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






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