Guadalajara, Jalisco, se enfrenta a un panorama laboral preocupante. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha ajustado drásticamente su estimación de generación de empleos formales para 2026, pasando de 26,000 a solo 11,000. Esta cifra representa la expectativa más baja desde que comenzaron a realizar proyecciones anuales en 2010, generando inquietud en el ámbito empresarial y entre los trabajadores.
Luis Beas, presidente de Coparmex Jalisco, ha destacado que este ajuste se debe a un entorno que ha llevado a las empresas a tomar decisiones más cautelosas respecto a la contratación y la inversión. Los factores que incitan esta precaución incluyen el aumento de los costos laborales, un crecimiento económico limitado, la incertidumbre internacional y cambios legislativos que afectan la operativa de las empresas. Además, las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) enfrentan serias dificultades en su día a día.
El clima actual ha llevado a un 37% de las empresas a considerar un aumento en su plantilla laboral en la segunda mitad del año. Sin embargo, un 23% vislumbra la posibilidad de reducir su personal debido a los obstáculos mencionados. Esta ambivalencia se refleja en los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde Jalisco presentó un saldo negativo entre enero y julio de este año. A pesar de incorporar solo 28 nuevos registros de empleadores, se reportaron 2,035 bajas, lo que significa que por cada nuevo registro, hay 73 que dejan de ser activos.
Esta tendencia es particularmente alarmante entre las empresas de menor tamaño, que representan el 82% de la reducción de registros patronales. Aunque el estado mantiene más de 102,294 patrones registrados, la pérdida de empleadores evidencia las dificultades para que las Mipymes se mantengan operativas.
En términos de empleos formales, Jalisco generó solo 4,703 durante los primeros siete meses de este año. Mientras que la industria de la transformación y la construcción sumaron más de 20,000 puestos, el sector servicios para empresas perdió 9,690 empleos, y el ámbito agrícola experimentó una disminución de 7,607 empleos. Este último sector ha sido severamente afectado por la competencia de productos del extranjero, lo que ha repercutido en su estabilidad.
Ante esta coyuntura, Coparmex ha propuesto una agenda de acción que busca no solo alcanzar, sino superar las expectativas de creación de empleo, enfocándose en fortalecer a las Mipymes y simplificar trámites que les permitan operar con mayor eficiencia. También es crucial generar un ambiente de certidumbre jurídica y revisar acuerdos como el T-MEC, que pueden influir en el bienestar de los negocios.
El futuro del empleo en Jalisco enfrenta desafíos significativos. Las malas decisiones económicas y la inestabilidad actual pueden amenazar la capacidad de las empresas de seguir invirtiendo y generando empleo. La posibilidad de que el estado recupere su dinamismo económico depende de cómo se aborden estos problemas y de la resiliencia de sus Mipymes.
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