En el contexto del sistema de pensiones en México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece dos modalidades significativas que ayudan a los trabajadores a mejorar su pensión: la Modalidad 10 y la Modalidad 40. Cada una de estas opciones tiene características y costos diferentes, lo que las hace más o menos viables según las circunstancias de cada individuo.
La Modalidad 40, también conocida como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a los afiliados que cotizaron bajo la Ley 73 — aquéllos que comenzaron su cotización antes del 1 de julio de 1997 y que cuentan con al menos 1,000 semanas de cotización — realizar aportaciones voluntarias para incrementar sus semanas cotizadas y, crucialmente, el Salario Base de Cotización (SBC) promedio de sus últimos años laborales. Esto puede traducirse en una pensión hasta un 300% mayor de lo que originalmente les correspondería.
Según Leonardo Castillo, asesor en inversiones, el éxito de esta modalidad depende de tres factores: la cantidad de semanas cotizadas ante el IMSS, la edad de retiro y el salario promedio de las últimas 250 semanas de trabajo. Con 1,000 semanas cotizadas como estándar, los beneficios pueden ser significativamente mayores con una suma más alta.
Sin embargo, el costo de la Modalidad 40 puede ser elevado. Para 2026, el registro se puede realizar con un salario diario máximo de 25 UMAs (Unidades de Medida y Actualización), lo que equivale a 2,932.75 pesos diarios. Esto implica un pago mensual de 12,702.91 pesos al IMSS, ya que el trabajador debe cubrir ambas aportaciones: la del obrero y la del patrón. Es esencial destacar que el tiempo en el que se utiliza esta modalidad no concede acceso a servicios de salud del IMSS.
Por otro lado, la Modalidad 10 permite a profesiones independientes, como artesanos, médicos, o comerciantes, registrarse voluntariamente en el IMSS, garantizando beneficios similares a los de un empleado formal. Esta modalidad facilita la acumulación de semanas cotizadas y aporta a la Subcuenta de Vivienda del Infonavit, además de proporcionar seguridad social. Moisés Pérez Peñaloza, experto en estrategias de retiro, menciona que es particularmente útil para trabajadores que se encuentran en transición de un empleo formal a uno independiente, o aquellos que han dejado de trabajar formalmente, pero aún no cumplen con los requisitos para jubilarse.
A pesar de sus beneficios, la Modalidad 10 puede resultar más costosa, requiriendo una aportación que puede superar el 20% del salario al que el trabajador se afilia. Para el año 2026, el costo podría ser considerable. Un cálculo basado en el salario máximo vigente por esa fecha muestra que el aseguramiento mensual podría ascender a 17,292.66 pesos, dependiendo del ingreso reportado. Este costo incluye una amplia gama de seguros, desde enfermedades y maternidad hasta invalidez y vejez.
Es crucial que los trabajadores interesados en estas modalidades se asesoren con un especialista en pensiones para obtener la mejor estrategia alineada a su situación personal y metas de retiro, ya que tanto la Modalidad 10 como la 40 ofrecen opciones valiosas pero con diferentes implicaciones financieras y prestaciones.
Con esta información clara y bien delineada, los trabajadores pueden tomar decisiones más informadas sobre su futuro financiero, asegurando así una pensión que se ajuste a sus expectativas y necesidades.
(Actualización: 2026-03-12 11:00:00)
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