La Cámara de Diputados de México ha dado un paso significativo hacia un cambio en la jornada laboral, aprobando por unanimidad la reforma que establece un límite de 40 horas de trabajo a la semana. Este proyecto, que se enmarca en la Constitución, además contempla un día de descanso obligatorio y una transición gradual que culminará en el año 2030. Con esta medida, México se posiciona como el tercer país de Latinoamérica con la jornada laboral más corta, siguiendo el ejemplo de Ecuador y Chile.
La reforma no solo se limita a restringir las horas laborables, sino que también introduce restricciones al tiempo extraordinario. Según los nuevos lineamientos, las horas pagadas al doble estarán limitadas a 12 por semana, mientras que las horas “triples” se restringirán a 4 horas semanales. Esta actualización es particularmente relevante, ya que actualmente no existe un límite en este ámbito.
Cabe destacar que antes de que esta reforma entre en vigor, deberá ser aprobada por 17 congresos locales. Una vez que se complete este proceso, se establece un plazo de 90 días para que el Congreso de la Unión realice las adecuaciones pertinentes a la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Además, el dictamen incluye dos prohibiciones para los empleadores: no podrán reducir salarios y prestaciones durante la transición hacia la nueva jornada laboral, y se prohíbe que personas menores de 18 años realicen horas extras. Estas medidas buscan garantizar la protección salarial y bienestar de los trabajadores, alineándose con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueve la protección de los derechos laborales desde hace más de cinco décadas.
Para alcanzar el límite de 40 horas semanales, el plan contempla una reducción gradual de dos horas anuales, comenzando en 2027 y finalizando en 2030. Esta reforma es parte de un esfuerzo más amplio del gobierno, que también incluye otras iniciativas para el fortalecimiento de los derechos laborales, como el aumento del salario mínimo y la ampliación de días de vacaciones.
No obstante, la discusión no ha estado exenta de controversias. Durante las deliberaciones, algunos diputados de oposición han cuestionado la idoneidad de la reforma, acusando al partido oficial de ofrecer cambios que podrían resultar insuficientes. Mientras algunos ven en esta propuesta el inicio de una “primavera laboral”, otros argumentan que no se incluyen suficientes garantías, como la implementación de un día de descanso adicional, lo cual podría hacer que esta reforma carezca de efectividad.
A medida que esta reforma toma forma, la polarización en el ámbito legislativo continúa, reflejando las tensiones entre el sector productivo y las necesidades de los trabajadores. La falta de consenso resalta la complejidad detrás de la creación de políticas laborales que buscan un equilibrio justo entre derechos y productividad. A medida que avanzamos en esta transición, será crucial observar cómo se implementan estos cambios y qué impacto tendrán en la vida laboral de millones de mexicanos.
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(Datos pertenecen a 2026-02-25 06:00:00, sin actualizaciones adicionales).
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