En la reciente carrera del Gran Premio de Italia, la Scuderia Ferrari vivió un fin de semana para el olvido, marcado por un desastroso performance que evocó recuerdos del triste doble abandono de Charles Leclerc y Sebastian Vettel en 2020. Mientras el homenaje a Michael Schumacher se desvanecía, el equipo, que se había presentado con esperanza en Monza, se encontró lidiando con reveses significativos que ponen en peligro su camino hacia el campeonato.
El evento comenzó con un optimismo moderado tras la victoria de Kimi Antonelli en la misma pista. Sin embargo, la realidad se tornó oscura rápidamente. El viernes, Ferrari mostró su habitual fortaleza, pero pronto se hizo evidente que no contaban con el mejor coche, incluso con las recientes modificaciones en su aerodinámica. El sábado, salvar la Q2 por apenas una milésima fue una señal de advertencia, que se hizo concreta el domingo durante una carrera agitada.
La jornada inaugural estuvo marcada por un choque dramático entre Lewis Hamilton y Leclerc en la Primera Variante. Leclerc, que tuvo un accidente grave en la Parabólica, dejó a Hamilton con un sexto lugar como único resultado positivo de la carrera. “Hemos fallado”, fue la confesión del equipo italiano, que ahora afronta una dura tarea para revertir la situación y no dejar escapar el campeonato.
Hamilton, visiblemente frustrado, expresó su descontento con la falta de reglas claras dentro del equipo. “Yo no compito sucio, soy limpio, justo y dejo espacio”, subrayó, mientras hizo hincapié en la necesidad de establecer orden en la pista. Este desencuentro reveló la tensión que se cierne entre los pilotos y subrayó las diferencias en la gestión de conflictos en pista en comparación con su tiempo en Mercedes.
Esta actuación se sumó a la creciente preocupación por cómo este desliz podría afectar las aspiraciones de Ferrari para el campeonato, ahora más distantes que nunca. Con Hamilton a 76 puntos de Antonelli, la situación exige una reevaluación de las estrategias del equipo, mientras que Vasseur, el jefe de Ferrari, también admitió que deben considerar la implementación de órdenes de equipo en adelante.
A medida que los ecos de esta carrera resonan, una de las mayores preocupaciones se centra en la salud de Leclerc, quien, tras experimentar un impacto sobre los 50G, reportó problemas temporales de visión. A pesar de ello, el monegasco busca recuperarse a tiempo para el inminente Gran Premio de España.
A tan solo unos días de esta nueva cita, Ferrari deberá encontrar una forma de salir de este bache y recuperar la confianza de sus seguidores, quienes esperan un cambio en el rumbo durante la próxima carrera. La presión está sobre ellos en un momento crucial de la temporada.
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