En el apogeo de los vibrantes años 20, cientos de personas se reunían cada fin de semana en The Brown Hotel, en Louisville, Kentucky, para sumergirse en la música y el baile hasta altas horas de la madrugada. Durante los interludios de la banda, los asistentes no se resistían a visitar el restaurante del hotel en busca de un refrigerio. En 1926, el chef Fred Schmidt, cansado de ofrecer los típicos platos de siempre, creó una nueva delicia: un sándwich abierto que combinaba pavo, tocino, tomates y una salsa mornay cubierta de queso, servido sobre pan de Texas tostado y horneado hasta que lograba un dorado apetitoso.
Esta creación, conocida como el hot brown, se convirtió rápidamente en una sensación. Por su originalidad y sabor, el sándwich se popularizó al principio en otros restaurantes de Louisville y, posteriormente, se expandió por todo el estado. Un siglo después, la invención de Schmidt sigue brillando con fuerza en la gastronomía de Kentucky, consolidándose junto a otras delicias icónicas como el burgoo y el Derby pie.
El restaurante de The Brown Hotel sigue siendo el lugar donde el hot brown original supera con creces a sus versiones contemporáneas que a menudo optan por atajos, como el uso de carne de deli en lugar de pavo asado en casa. La relevancia del hot brown es tal que, según Marc Salmon, el gerente del hotel, se sirven más de 40,000 de estos sándwiches cada año, alcanzando la cifra de 250 diarios en la semana previa al Derby de Kentucky.
Para muchos visitantes, disfrutar de un hot brown es tan esencial como asistir a las carreras en Churchill Downs o degustar bourbon en una destilería local. La experiencia de unos 40 años de dedicación se refleja en la textura y el sabor constantes del platillo: el pan se sirve sin corteza, cortado estratégicamente para encajar en un plato ovalado, con el bacon crujiente colocado en una disposición precisa y los tomates al lado. La profundidad de la salsa mornay proviene de un laborioso proceso de rallar queso Pecorino Romano a mano. Además, los comensales no solo disfrutan de la comida, sino también del ambiente histórico del hotel, con su lujoso café y bar.
El hotel ha permitido que nuevos chefs exploren otros platillos, pero se ha mantenido firme en preservar la receta del hot brown inalterada. Las expectativas de los visitantes frecuentes son claras y exigentes, lo que subraya la consistencia y autenticidad de este plato tan querido. Si bien otros establecimientos de Louisville han comenzado a experimentar con variantes, como sustituir el pavo por pollo o el pan por galletas, el hot brown original, servido en sus característicos platos ovalados, continúa siendo un símbolo de respeto culinario.
Con motivo del centenario de este icónico platillo, The Brown Hotel ha decidido innovar introduciendo variaciones del hot brown, que incluyen dips, quesadillas y papas al estilo poutine. Una notable creación es el chowder de hot brown, elaborado con una base de crema y caldo que recuerda la famosa salsa, pero que incluye trozos de papa, maíz, pavo, tocino y tomates. A medida que el hotel celebra este hito y explora nuevas interpretaciones, el hot brown continúa cimentando su lugar en la historia culinaria de Kentucky, prometiendo perdurar por otro siglo.
Los datos anteriores corresponden a información registrada el 29 de abril de 2026.
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