Científicos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) se opusieron a un intento de la administración Trump para facilitar el acceso a péptidos inyectables no comprobados, según personas familiarizadas con el desarrollo de la política1.
Qué planteaba la nueva política
El documento publicado por el HHS instruye a la FDA a no tomar medidas contra farmacias especializadas que vendan alrededor de media docena de péptidos de uso en bienestar, como BPC-157, TB-500 y KPV1.
Estos compuestos, que no han pasado por el proceso de revisión de la FDA, suelen ser promovidos para aumentar masa muscular, sanar lesiones y elevar la energía, pero carecen de aprobación oficial como seguros y efectivos1.
La política representa un retroceso respecto a los planes iniciales del HHS, que buscaban una regulación formal para autorizar estos péptidos en farmacias de compuestos, algo que los científicos de la FDA rechazaron por preocupaciones de seguridad1.

Advertencias de la FDA y antecedentes
La FDA ha advertido sobre los riesgos de los péptidos no comprobados, incluyendo reacciones alérgicas, daño renal y crecimiento de tumores1.
En 2023, la agencia añadió más de una docena de péptidos, entre ellos BPC-157 y TB-500, a la lista de sustancias que no deben ser compuestas debido a estos riesgos1.
En una reunión de julio, el personal de la FDA reiteró que más de media docena de estos péptidos seguían sin pruebas suficientes de seguridad y eficacia1.
Cambios y medidas de seguridad incluidas
Aunque la política del HHS evitó un enfrentamiento directo con los científicos de la FDA, sí incorporó algunas medidas sugeridas por ellos, como exigir que los ingredientes provengan de fábricas registradas ante la FDA y que las farmacias recopilen información sobre efectos secundarios para análisis de seguridad1.
También se requiere verificar la identidad química de los péptidos utilizados1.
El contexto del mercado de péptidos en EE.UU.
Muchos usuarios en Estados Unidos obtienen péptidos a través de compras en línea, frecuentemente a fabricantes de China, eludiendo la regulación al etiquetarlos como 'solo para investigación'1.
El tema de la seguridad en la industria de compuestos cobró relevancia tras un brote mortal de meningitis fúngica en 2012 vinculado a inyecciones contaminadas de una farmacia de compuestos en Massachusetts1.
Nota de la Redacción: esta nota se basa en la información disponible al publicarla y se actualizará si otras fuentes aportan más datos.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por The Guardian.






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