Tras la reciente declaración de un alto el fuego en Gaza, la situación ha reavivado tensiones en la región, donde diversos grupos armados se enfrentan en distintos puntos del territorio palestino. Este conflicto no solo involucra a facciones políticas, sino también a bandas criminales y clanes influyentes, un fenómeno que se está convirtiendo en un problema complejo para la estabilidad del enclave.
Hamás, que busca reafirmar su control tras los recientes enfrentamientos, ha intensificado sus operaciones en las zonas desocupadas por las tropas israelíes. Ha desplegado a su brazo armado, las Brigadas Ezedin al Qasam, junto con las unidades auxiliares Sahm y Radea, en un intento por consolidar su dominio.
Las bandas criminales que operan en Gaza, algunas de las cuales se dice que están bajo la protección israelí, han estado involucradas en el saqueo de cargamentos de ayuda humanitaria, un hecho alarmante dado que las carencias en el territorio son extremas debido al bloqueo. La Fuerza Popular, liderada por Yaser Abu Shabab, se destaca entre estas bandas, abogando abiertamente por el derrocamiento de Hamás. Se estima que este grupo cuenta con cientos de combatientes y su base se encuentra en el sur de Rafah, cerca de Kerem Shalom, el principal punto de entrada de ayuda.
De acuerdo con investigadores, hay al menos otros tres grupos similares: uno liderado por Rami Heles en el este de Ciudad de Gaza, otro en el norte bajo el mando de Ashraf al Mansi, y un tercero encabezado por Hosam al Astal en Jan Yunis, al sur. Sin embargo, estos grupos son considerados débiles y carentes de legitimidad, operando principalmente en áreas aún bajo control israelí, y son vistos más como un estorbo que como una amenaza real para Hamás, que sigue siendo la entidad armada más fuerte en la región.
Los recientes enfrentamientos entre Hamás y estas bandas han llevado a una escalada de violencia. La unidad Radea de Hamás, en un intento por eliminar a estos "forajidos", realizó una operación en el bastión de Abu Shabab en Rafah, resultando en la muerte de soldados israelíes y desencadenando represalias por parte de Israel, que a su vez causaron la muerte de decenas de palestinos.
Dentro de Hamás, las unidades como Sahm, creada en 2024, están activamente involucradas en la lucha contra el crimen organizado en Gaza. Esta unidad ha sido responsable de severos castigos, incluso ejecuciones sumarias, lo que ha generado una imagen compleja sobre su papel en la sociedad gazatí.
A esto se suman miembros de familias históricas y clanes beduinos en Gaza, quienes, al igual que las bandas criminales, han participado en actividades delictivas y contrabando durante el conflicto, complicando aún más el panorama de seguridad.
En resumen, la mezcla de grupos armados en Gaza —desde facciones políticas hasta bandas criminales— refleja un entorno de profunda inestabilidad. Con la creciente violencia, la lucha por control y legitimidad en la región promete seguir intensificándose. A medida que el pueblo palestino enfrenta grandes desafíos, el futuro de Gaza sigue siendo incierto y frágil.
(Actualización: datos corresponden a 2025-10-25 17:47:00.)
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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