Al menos 98 personas han perdido la vida en una devastadora inundación ocurrida el miércoles en la frontera entre Nepal y China, dejando a cientos de personas desaparecidas, entre ellas numerosos turistas internacionales. Las lluvias intensas provocaron el desbordamiento de un río, arrastrando consigo casas, vehículos y a sus ocupantes, mientras los equipos de rescate trabajan incansablemente en la búsqueda de supervivientes entre el lodo y los escombros.
La policía de Nepal ha reportado 95 cuerpos recuperados y cerca de 28 miembros de las fuerzas de seguridad también se encuentran desaparecidos. En contraparte, informes provenientes de medios estatales chinos han hablado de "numerosas víctimas", pero han ofrecido un balance preliminar de solo 3 muertos y 265 desaparecidos. Aún no está claro si hay coincidencias en las cifras, dado que las autoridades chinas están en proceso de verificar los datos.
La devastación ha sido especialmente significativa en el distrito de Rasuwa, donde visuales compartidas por la policía local muestran un río desbordado llevando consigo edificaciones enteras. Un testigo, Suman Chalise, relató haber visto cómo las aguas arrastraban hasta nueve camiones junto con cientos de casas y personas. El impacto de la tragedia es palpable no solo en la población local, sino también en los aproximadamente 403 turistas que siguen sin ser localizados, 341 de ellos provenientes del extranjero, incluye un número variado de nacionales estadounidenses, indios, malayos, británicos y australianos.
La inundación también ha afectado zonas conocidas por ser rutas de senderismo y peregrinaciones religiosas, como el punto de partida de la popular ruta de Langtang y lugares utilizados por devotos en su camino hacia Kailash Mansarovar. Aunque aún se están determinando las causas del fenómeno, se sospecha que un sismo pudo haber desencadenado un deslizamiento de tierra que obstruyó el flujo del río, aumentando su caudal considerablemente.
De acuerdo con la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, datos satelitales indican que un desprendimiento de nieve y rocas en la frontera podría haber sido el causante de estas trágicas inundaciones. El Ejército de Nepal ha llevado a cabo búsquedas aéreas, logrando rescatar a 114 personas en el distrito de Rasuwa, uno de los más afectados.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, ha emitido un llamado a la unidad y a la paciencia en estos momentos críticos, asegurando que el gobierno está comprometido con el rescate y la atención de los afectados. Ha instado a la ciudadanía a permanecer unida durante esta crisis, abordando la responsabilidad del Estado en la gestión del desastre.
El fenómeno de las inundaciones y deslaves es habitual durante la temporada del monzón en Nepal y el sur de Asia. Sin embargo, expertos apuntan a que el cambio climático está intensificando la frecuencia y duración de este tipo de eventos, creando un ambiente de preocupación constante entre las autoridades y la población local.
Las consecuencias de esta tragedia aún están por verse, pero es un recordatorio sombrío de los desafíos que enfrenta la región ante un clima cada vez más volátil.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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