La salsa bechamel es una de esas recetas fundamentales que todos los cocineros deben dominar. Con su textura suave y cremosa, este clásico es la base de muchos platillos, desde una sabrosa lasaña hasta unos irresistibles canelones y las siempre populares croquetas. A pesar de su aparente sencillez, que solo requiere tres ingredientes principales, conseguir la consistencia perfecta puede ser un verdadero desafío.
El chef español Juan Crujeiras, un experto en alta cocina y propietario del restaurante Bido, comparte un consejo clave que transforma la preparación de esta salsa: nunca debes usar leche fría. Este error común puede arruinar el resultado final.
Al preparar bechamel, es habitual agregar la leche poco a poco. Sin embargo, Crujeiras subraya que, una vez que la mantequilla se ha mezclado con la harina y ha tomado un ligero color dorado, lo ideal es calentar la leche hasta que hierva y añadirla de golpe a la mezcla conocida como roux (la mezcla de mantequilla y harina). Este enfoque permite que la salsa se integre rápidamente, logrando en poco tiempo una bechamel sin grumos y con la textura adecuada.
Para preparar la bechamel perfecta, sigue estos pasos:
- Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio.
- Añade la harina y cocina, removiendo constantemente, hasta obtener una pasta suave.
- Vierte la leche caliente de golpe y mezcla con un batidor para evitar grumos.
- Cocina hasta que se espese y adquiera una consistencia cremosa.
- Ajusta con sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
La proporción básica para esta receta es bastante simple: 1 parte de mantequilla, 1 parte de harina y 10 partes de leche. Desde este punto, puedes modificar la consistencia de la salsa según las necesidades del platillo que estés preparando.
Para quienes deseen un toque especial en su bechamel, aquí algunos trucos adicionales:
- Más sabor: Infusiona la leche con hojas de laurel, clavos o cebolla antes de incorporarla.
- Un giro elegante: Agrega un chorrito de brandy, según lo sugirió el chef Jordi Cruz, para enriquecer el sabor.
- Versión ligera: Si buscas una opción con menos calorías, sustituye parte de la leche por puré de calabacita.
La información compartida es relevante hasta la fecha de su publicación original en 2025, y puede ser útil para quienes buscan perfeccionar su técnica en la cocina. La bechamel, sin duda, es un pilar en la gastronomía que abre las puertas a una multitud de deliciosas preparaciones.
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