Iniciaré este artículo haciendo una remembranza personal. Los lugares que transitamos a lo largo de la vida nos dejan huellas o cicatrices, nos marcan, y en ocasiones nos definen un rumbo. Álamos Temapache, municipio veracruzano, puerta de entrada a la Huasteca es uno de esos lugares. Lo conocí en 1972, formaba parte de un grupo de estudiantes del curso de sondeo, que impartía la profesora Silvia Millán, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
El grupo fue a una práctica de campo, que consistió en levantar encuestas en un ejido que tenía como objetivo promover la sustitución del cultivo de tabaco, pues una empresa transnacional tabacalera (la RAMA S.A.), tenía el monopolio de la compra y fijaba los precios sin arbitraje.
En ese tiempo conocí a Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, luchador social desde la izquierda, pero, en esos tiempos ser dirigente campesino era poner la vida en juego. La profesora Millán era asesora técnica. Todos ellos participaron en el Comité Nacional de Auscultación y Coordinación (CNAC), que culminó en la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores (1974).
También conocí a Don Tanis, campesino autodidacta en el estudio del Derecho Agrario, que le daba tres vueltas a cualquier abogado que se decía especialista en la materia. Persona respetuosa por su conocimiento, sencilla y congruente en la defensa de los derechos de los campesinos de la zona.
Los estudiantes recorrieron el municipio entrevistando a ejidatarios y jornaleros dedicados al cultivo del tabaco, pues era la segunda en importancia en el país solo superada por el estado de Nayarit. El impacto de ver la pobreza, las condiciones de vida deplorables, los suelos empobrecidos y los drenajes del Río Tamesí, fue determinante para muchos.
Hace poco más de 50 años el régimen tabacalero se desmoronó al entrar en vigor la Ley General de Salud (1984), que prohibió la publicidad y restringió las zonas de cultivo, por la demanda del sector empresarial de que el tabaco ya no era un producto redituable. En 1990 se autoriza la reconversión con la nacionalización de la transnacional y la creación de Tabacos Mexicanos (Tabamex).
Al paso del tiempo, en la misma región acompañé, inicié mi camino en la política, en el servicio público, en el sindicalismo y en la docencia. A lo largo de este viaje del que hablo aprendí que el lugar de origen marca el destino.
Hoy, en 2012, camino a Ixhuatlán de Madero donde impartí una conferencia sobre la vida de Heberto Castillo. El recorrido estaba afectado, ya no existía el puente que cruzábamos con paga y no se podía cruzar sino a caballo o en cayucos.
Con tristeza vi los estragos causados por las inundaciones en el municipio, sobre su impacto en la infraestructura, en los medios de producción y la expulsión de las familias de las orillas de los ríos. A la ciudad de Poza Rica llegaron colonias completas de damnificados que se quedaron ahí.
La visita del presidente a Álamo, el 12 de octubre, tuvo como objetivo ayudar a la población y su difusión en medios. Estimo, sobre todo, que en la práctica este gesto presione la rebeldía ciudadana.
La situación en el resto de Veracruz, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas no fue mejor. También se llenaron los ríos y las presas también se llenaron y llenan los caminos. Las lluvias no cesan y la ayuda no llega o es insuficiente. La pobreza y la vulnerabilidad se cruzan con la ineptitud gubernamental.
En la conferencia de prensa desde Tuxpan, el presidente mencionó los siguientes apoyos para atender la emergencia:
1.- Atención a las familias afectadas: se atienden 92 municipios, con acciones de emergencia a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, quienes colaboran en el rescate de las personas afectadas y en la entrega de apoyos humanitarios, así como en la instalación de sistemas de agua potable.
2.- Apoyo a familias afectadas: se realiza un censo de viviendas dañadas para entregar apoyos directos a las personas damnificadas.
3.- Reconstrucción: rehabilitación de caminos, puentes, ríos, planteles educativos y centros de salud, así como la infraestructura y el motor productivo.
4.- Fortalecimiento del sistema educativo y alimentario: se otorgarán apoyos de 350 pesos por estudiante para reponer útiles escolares, reimpresión de libros de texto, y la entrega de 200,000 desayunos a 750 escuelas con daños. En el sector salud, 582 clínicas de primer nivel recibirán 500,000 pesos para su rehabilitación.
Las lluvias han sacado a flote, como toda catástrofe natural, ineptitudes, falta de previsión y corrupción. Un ejemplo dramático es el de Poza Rica con el retraso en la construcción del nuevo colector del río Cazones y el aumento del desbordamiento del río. En los cementerios de estos tres municipios no hay espacio suficiente ni para los muertos, que igualmente han sido afectados por la situación.
La respuesta gubernamental, en el ámbito federal, se ha dado en tres vertientes. La de atención a damnificados, que implica la entrega de enseres domésticos, colchonetas, estufas, ventiladores, etcétera. La de obras de reconstrucción y la de fortalecimiento institucional.
De acuerdo con la Secretaría de Bienestar y el Comité Técnico de Programas Prioritarios, se distribuirán 94,189 paquetes de enseres domésticos, con una inversión superior a 1,000 millones de pesos.
Ariadna Montiel, secretaria del Bienestar, anunció que para la reconstrucción se cuenta con un fondo de 4,000 millones de pesos, para acciones de limpieza y reconstrucción. A ello se sumará la incorporación de 5,000 jóvenes en tareas de apoyo comunitario.
En materia educativa, el plan contempla apoyos de 350 pesos por estudiante para reponer útiles escolares, reimpresión de libros de texto, y la entrega de 200,000 desayunos a 750 escuelas con daños. En el sector salud, 582 clínicas de primer nivel recibirán 500,000 pesos para su rehabilitación.
Las lluvias han sacado a flote, como toda catástrofe natural, ineptitudes, falta de previsión y corrupción. Un ejemplo dramático es el de Poza Rica con el retraso en la construcción del nuevo colector del río Cazones y el aumento del desbordamiento del río. En los cementerios de estos tres municipios no hay espacio suficiente ni para los muertos, que igualmente han sido afectados por la situación.
La respuesta gubernamental, en el ámbito federal, se ha dado en tres vertientes. La de atención a damnificados, que implica la entrega de enseres domésticos, colchonetas, estufas, ventiladores, etcétera. La de obras de reconstrucción y la de fortalecimiento institucional.
De acuerdo con la Secretaría de Bienestar y el Comité Técnico de Programas Prioritarios, se distribuirán 94,189 paquetes de enseres domésticos, con una inversión superior a 1,000 millones de pesos.
Ariadna Montiel, secretaria del Bienestar, anunció que para la reconstrucción se cuenta con un fondo de 4,000 millones de pesos, para acciones de limpieza y reconstrucción. A ello se sumará la incorporación de 5,000 jóvenes en tareas de apoyo comunitario.
En materia educativa, el plan contempla apoyos de 350 pesos por estudiante para reponer útiles escolares, reimpresión de libros de texto, y la entrega de 200,000 desayunos a 750 escuelas con daños. En el sector salud, 582 clínicas de primer nivel recibirán 500,000 pesos para su rehabilitación.
Las lluvias han sacado a flote, como toda catástrofe natural, ineptitudes, falta de previsión y corrupción.
Un ejemplo dramático es el de Poza Rica con el retraso en la construcción del nuevo colector del río Cazones y el aumento del desbordamiento del río. En los cementerios de estos tres municipios no hay espacio suficiente ni para los muertos, que igualmente han sido afectados por la situación.
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Profesor UAM-I
@jes_santiago
www.javiersantiagocastillo.com


