Este domingo 30 de agosto, se llevará a cabo el Maratón de la Ciudad de México 2026, un evento que congregará a 30,000 corredores dispuestos a desafiar sus límites en una distancia de 42.195 kilómetros. La competencia comenzará en Ciudad Universitaria y culminará en el emblemático Zócalo de la capital, prometiendo ser una jornada memorable para atletas y espectadores.
Para los participantes, la preparación es crucial y la nutrición adecuada se convierte en una prioridad ineludible. En el día previo a la carrera, el enfoque debe estar en maximizar las reservas de glucógeno sin causar molestias gastrointestinales. Para ello, la cena que antecede al maratón debería ser rica en carbohidratos, recomendándose su aumento durante las 36 a 48 horas previas a la competición.
La cena ideal incluirá opciones como pasta o arroz, papas o pan, acompañados de una porción moderada de proteínas, como pollo o pavo, y debe ser baja en grasas y fibra. Esto evitará cualquier incomodidad durante la carrera y permitirá a los corredores sentirse ligeros y energizados. Un plato de pasta sencilla con pollo, o un sándwich con una fuente adicional de carbohidratos, son elecciones óptimas.
En la mañana del maratón, el desayuno debe ser sencillo y conocido. Se recomienda consumir entre 1 a 4 gramos de carbohidratos por kilogramo de peso corporal entre una y cuatro horas antes de la carrera. Para aquellos que inician a las 5:45 a.m., opciones como pan blanco con miel o mermelada, acompañados de un plátano y una bebida deportiva, son ideales. También se sugiere evitar alimentos ricos en grasas, fibra o proteínas, ya que pueden ralentizar la digestión y causar molestias.
Durante el maratón, uno de los errores más comunes es esperar al cansancio para comenzar a reponer energía. Las pautas establecen que los corredores deben consumir entre 30 a 60 gramos de carbohidratos por hora. Estrategias eficaces incluyen el uso de geles, bebidas deportivas y gomitas que aporten carbohidratos, siempre comenzando a consumir antes de sentir hambre, lo que asegura que la energía no falte.
La hidratación, por su parte, debe ser cuidadosamente planificada. Beber en exceso puede ser tan perjudicial como la deshidratación. Es esencial que los corredores aprendan a equilibrar su ingesta de líquidos de acuerdo a sus necesidades individuales y niveles de sudoración. Las bebidas con electrolitos pueden ser útiles, especialmente en pruebas largas, por lo que la práctica durante entrenamientos previos es fundamental.
El Maratón de la Ciudad de México no es solo un reto físico; también es una prueba de preparación mental y estratégica. Con meses de entrenamiento previos, este es el momento de poner en práctica lo aprendido. La alimentación y la hidratación son parte fundamental de esa preparación, y el día de la carrera no es el momento para experimentar con nuevos alimentos o suplementos.
Para aquellos que se disponen a correr, este próximo maratón promete no ser solo una carrera, sino una celebración del esfuerzo y la dedicación. La clave será llegar al Zócalo con energía y el espíritu de superación en cada zancada.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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