A las 15:00 horas del lunes 23 de febrero de 2026, la Compañía Hulera Tornel, que opera en el Estado de México y la Ciudad de México, paralizó sus cuatro centros de trabajo debido a una huelga formal encabezada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Compañía. Este movimiento incluye a 1,051 obreros sindicalizados, quienes alzaron las banderas rojinegras tras el agotamiento de los plazos legales para negociar sus demandas.
Los trabajadores han manifestado que esta medida es una respuesta a violaciones sistemáticas a las cláusulas de su contrato colectivo. Este contrato se enmarca dentro de la Ley de la Industria de la Transformación del Hule en Productos Manufacturados, regulación que establece condiciones mínimas de trabajo, beneficios y salarios en el sector. Según el sindicato, lo que ocurre actualmente es el resultado de un deterioro en las relaciones laborales que se ha extendido durante más de un año.
Antes de llegar a esta decisión extrema, los trabajadores intentaron diversas vías institucionales para que la empresa atendiera los incumplimientos detectados. Mencionan que se utilizó el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá en diciembre de 2024, pero la situación no mejoró. A pesar de la intervención de instancias internacionales, los obreros aseguran que la empresa no corrigió las conductas denunciadas, lo que culminó en el ejercicio del derecho de huelga.
La paralización de las plantas productoras de neumáticos se produce en un momento crítico, en el que se revisan los estándares laborales bajo el marco del T-MEC. Esta situación mantiene un monitoreo constante en la industria automotriz y sus proveedores, incluyendo el sector llanero. Hasta el momento, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral ha mantenido canales de comunicación abiertos, aunque el levantamiento de la huelga dependerá del cumplimiento total de las peticiones planteadas.
El impacto de esta huelga no solo afecta a la misma compañía, sino que también repercute en la cadena de suministro de productos manufacturados de hule en la zona centro del país. Aunque la representación de la empresa no ha emitido una declaración oficial sobre la viabilidad económica de las demandas o las proyecciones de producción, se espera que en las próximas horas ambas partes sean citadas a una audiencia de conciliación. Este encuentro es crucial para evitar que el conflicto se prolongue y perturbe aún más la estabilidad de la industria del hule en la región.
Actualización: La situación se monitoriza constantemente, y la empresa y los trabajadores están pendientes de alcanzar una solución que permita reanudar las actividades en los centros de trabajo.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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