El reciente caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha puesto en tela de juicio la consistencia de las posturas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a nivel nacional. Guillermo Valencia Reyes, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), destacó que esta situación no solo subraya una evidente hipocresía del partido en el poder, sino que también reduce a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, al papel de defensora de criminales.
Valencia, también diputado local, argumenta que las acciones de Morena revelan una doble moral al contrastar el tratamiento mediático y político de distintos casos. Según él, el partido ha validado investigaciones internacionales cuando estas afectan a sus adversarios, pero dudan de la misma justicia cuando se trata de sus propios miembros. Cuestionó cómo celebraron un sistema judicial que llevó a juicio a Genaro García Luna, mientras ahora desconfían de las pruebas presentadas por las autoridades estadounidenses en el caso de Rocha Moya, señalado por un juzgado de Nueva York por supuestos vínculos con el crimen organizado, particularmente con el cártel liderado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La crítica de Valencia se intensificó al señalar que Morena ha solicitado discreción en este caso específico, a diferencia de su reacción en otros incidentes donde han hecho públicas evidencias que perjudican a figuras opositoras. Mencionó, en particular, lo que considera un juicio sumario contra Silvano Aureoles, donde se ventiló información confidencial que fue expuesta por el mismo titular del Ejecutivo, Alfredo Ramírez Bedolla.
Este doble estándar, según Valencia, se refleja en el uso del caso García Luna, donde Morena ha legitimado las pesquisas provenientes de Estados Unidos para atacar a la oposición, al tiempo que intenta desacreditar las indagaciones que envuelven a sus propios líderes. Afirmó que la publicación de Rocha Moya en redes sociales, a quien ha calificado como “narco gobernador”, no solo busca defenderlo, sino que también envía un mensaje interno, sugiriendo que una caída de su figura podría afectar todo el proyecto político de Morena.
Valencia concluyó que el caso Rocha Moya evidencia la incongruencia de Morena, que persigue políticamente a opositores mientras protege a sus afiliados, creando una disparidad en las exigencias de secrecía y transparencia. Este escenario deja claro que la manipulación política y el selective prosecution están en el corazón de la figura pública del actual partido en el poder. En este contexto, se hace absolutamente relevante cuestionar hasta dónde llega la ética política y cuál es el verdadero objetivo detrás de la justicia en tiempos de deudas legales.
Nota: La información presentada corresponde a eventos y declaraciones hasta el 1 de mayo de 2026.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/05/MORENA-Contradictorias-Celebran-a-Garcia-Luna-y-Exigen-Pruebas-Acusa-1140x570.png)

