En el otoño de 2018, se llevó a cabo una exposición en la Americas Society, comisariada por Hans Ulrich Obrist, Gabriela Rangel y Asad Raza, titulada Lydia Cabrera and Édouard Glissant: Trembling Thinking. Esta muestra no solo destacó la conexión entre la escritora cubana Lydia Cabrera y el filósofo y escritor martiniqués Édouard Glissant, sino que también ofreció una perspectiva única sobre la identidad, revelando la rica red de relaciones que Glissant cultivó con diversos artistas de Europa, África y las Américas.
Recientemente, el Centro de Arte, Investigación y Alianzas (CARA) presentó The Earth, the Fire, the Water, and the Winds: For a Museum of Errantry with Édouard Glissant, que es la primera exposición en Estados Unidos de obras de su colección personal. Esta muestra, que exhibe solo una pequeña parte de la colección de Glissant, se centra en su visión innovadora que reimagina el concepto de museo. Glissant, quien falleció en 2011, no concebía su colección como un objeto de propiedad, sino como un “archivo vivo” que desafía las narrativas colonialistas y busca crear “alianzas provisionales”.
Glissant fue un pionero en su rechazo a las identidades esencialistas, como la del Pan-Africanismo, que no incluían las complejidades de las identidades mixtas. Introdujo el concepto de “Creolización”, que propugna un entorno no jerárquico donde los individuos pueden construir sus propias identidades. Su enfoque se aleja de la obsesión por la personalidad y el éxito financiero en el arte, destacando en cambio la conexión entre lo desconocido en cada uno de nosotros.
La exposición en CARA incluye artistas destacados, como el chileno Roberto Matta y el cubano Wifredo Lam, así como figuras menos conocidas que han contribuido al tejido cultural global. Un aspecto revelador de la exposición son las obras destacadas del pintor argentino Antonio Seguí, quien ofrece una visión única del hundimiento del Titanic. A diferencia de las representaciones tradicionales del evento, Seguí lo presenta como un punto de inflexión en la confianza en el progreso occidental, abordando la arrogancia del racionalismo capitalista con una calma inquietante.
Entre otros artistas de la colección están Mel Edwards, Irving Petlin y Tania Bruguera, quienes contribuyen a un diálogo que desafía las narrativas colonialistas y la lógica predominantemente occidental. El objetivo de Glissant y de esta exposición es mostrar que cada artista puede ser visto como una “isla” dentro de un “archipiélago de relaciones”, un enfoque que es innovador y poco común en el contexto artístico estadounidense.
Los asistentes a la exposición pueden esperar no solo una mirada a la obra de Glissant, sino también una invitación a repensar la manera en que las narrativas culturales se construyen y se comparten en un mundo interconectado. The Earth, the Fire, the Water, and the Winds estará en CARA hasta el 10 de mayo de 2026, co-concebida junto con el Mémorial ACTe y el Fondo Artístico Édouard Glissant, ofreciendo una rica experiencia en la que los visitantes pueden explorar la vida y obra de un pensador que sigue influyendo en la cultura contemporánea.
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