La reciente alza en los precios internacionales del diésel coincide con un pico en la producción de este combustible por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex). A pesar de este notable aumento en la producción, las finanzas de la petrolera estatal continúan enfrentando desafíos, especialmente debido a la dependencia de las importaciones que, aunque en menor cantidad, siguen afectando negativamente el panorama económico de la empresa.
Durante los primeros siete meses del 2026, las refinerías de Pemex han alcanzado una producción promedio de 273,230 barriles de diésel por día, el nivel más elevado de la última década. Comparado con el mismo periodo del año anterior, esto representa un incremento del 38%, lo que se traduce en 74,708 barriles más diarios. La activación de la destilación de diésel en las seis refinerías nacionales, junto con las operaciones de la nueva planta de Dos Bocas en Tabasco, ha catapultado la producción a cifras casi 2.1 veces mayores a las registradas en 2018, donde se alcanzó un promedio de 126,710 barriles por día.
Por otro lado, la refinería de Dos Bocas ha sido clave en este crecimiento, produciendo en julio de este año un total de 93,394 barriles diarios, lo que representa un incremento del 21.3% en comparación con el mismo mes del año pasado. Esta instalación, que ha estado operando durante dos años, ha llegado a aportar casi un tercio de la producción nacional de diésel, siendo fundamental para el gobierno federal en sus esfuerzos por aumentar la autosuficiencia en la elaboración de combustibles.
Sin embargo, los especialistas advierten sobre la insuficiencia que representa la reducción de importaciones, ya que aunque esta disminución es positiva, los costos de las importaciones actuales son más altos debido a la volatilidad de precios en los mercados globales. El consultor energético Gonzalo Monroy señala que la producción domesticada de diésel puede ser mayor, pero las finanzas de Pemex siguen impactadas por los altísimos precios internacionales.
La falta de estabilidad en los precios del petróleo también influye negativamente. Recientes situaciones de conflictos en Medio Oriente y Ucrania han llevado a un aumento en los precios del diésel a nivel mundial, afectando las capacidades de compra de Pemex y alimentando la incertidumbre en el sector.
En este contexto, la calidad del crudo que Pemex produce, en especial el crudo Maya —que constituye el 60% de su producción total—, ha mostrado un mejor desempeño en el mercado internacional, proporcionando así algún alivio financiero a la empresa.
El analista Marcial Díaz destaca que el aumento en la producción de diésel no solo optimiza los márgenes de refinación, sino que también reduce la dependencia de las importaciones, aumentando la seguridad energética del país, aunque aclara que el mercado mexicano sigue atado a los precios globales en términos de referencia y costos.
Por consiguiente, mientras que los esfuerzos por aumentar la producción local son fundamentales, se requiere un enfoque más holístico que incluya políticas fiscales efectivas y estrategias de formación de precios para capturar el potencial de la industria. A medida que se evalúen los resultados de este incremento en la producción, será crucial considerar la sostenibilidad de la situación si los precios internacionales continúan en niveles elevados de manera prolongada.
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