Un grupo de más de 100 aspirantes a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) llevó a cabo una protestas enérgica el 4 de agosto de 2026, exigiendo que se respete el resultado de su reciente examen de admisión. Los jóvenes, algunos de ellos acompañados por sus padres, se manifestaron frente a la torre de Rectoría de la universidad con el mensaje claro: “¡Respeta el resultado, mi lugar ya fue ganado!”.
Los manifestantes manifestaron su descontento por la aplicación de un examen de control, propuesto para confirmar su ingreso a una carrera universitaria. Ante la negativa de las autoridades universitarias para recibirlos, decidieron bloquear el cruce de Eje 10 Sur y Avenida Insurgentes Sur, cerca de la zona de Copilco y Ciudad Universitaria, donde permanecieron por cerca de una hora en un acto de desobediencia civil.
Tras más de tres horas de protesta, los estudiantes lograron entregar un pliego petitorio a las autoridades, donde demandaron la garantía de sus lugares obtenidos conforme a las reglas originales, solicitando particularmente que no se aplicara el examen de control recomendado por la Comisión Técnica que revisó el Proceso de Ingreso a la Licenciatura para el ciclo escolar 2026-2027.
Valeria, una de las aspirantes seleccionadas para la carrera de Ingeniería Química, compartió su historia. Con 111 aciertos en su examen, expresó su frustración ante la falta de consideración de las autoridades respecto al esfuerzo invertido por su familia. Relató cómo su madre, empleada doméstica, y su padre, trabajador en un depósito dental, sacrificaron mucho para que ella pudiera prepararse. Además, destacó la carga emocional y mental un examen tan estresante puede representar, especialmente para quienes viajan desde lugares lejanos.
A pesar de su malestar, Valeria también manifestó su disposición para repetir el examen si fuera necesario. Sin embargo, se dijo decepcionada por la forma en que la UNAM manejó la situación, sugiriendo que una mejor planificación podría haber evitado la crisis.
La protesta también se extendió a aquellos aspirantes cuyas oportunidades fueron canceladas debido a supuestas irregularidades durante el examen. Viridiana, quien aspira a estudiar Diseño Industrial, expresó su frustración por la incertidumbre que enfrentan. Enfatizó que su propio examen fue honesto y que la cancelación fue injusta.
En respuesta a las manifestaciones, la UNAM anunció que el inicio de los cursos de licenciatura para los nuevos ingresos se correría al 31 de agosto de 2026. Además, se programó la publicación de fechas y sedes para el controvertido examen de control, con planes de habilitar sedes en lugares foráneos además de la Ciudad de México.
La situación continúa desarrollándose y es un reflejo de las tensiones actuales en el proceso de admisión universitaria, donde las expectativas de los estudiantes chocan con las decisiones administrativas de una de las instituciones más importantes del país. Con estas protestas, los aspirantes hacen eco de un sentimiento profundo: la lucha por el reconocimiento de su esfuerzo y la necesidad de garantizar procesos transparentes y justos en la educación superior.
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