Un tribunal de Múnich ha impuesto este jueves una sentencia de cadena perpetua a un hombre afgano de 25 años, condenado por dos cargos de asesinato y otros 23 por intento de asesinato. El veredicto se deriva de un atroz atropello múltiple que tuvo lugar en febrero de 2025 durante una concentración sindical en la ciudad alemana, un evento organizado por el Sindicato Unido de Servicios (Ver.di) que demandaba un aumento salarial a pocos días de las elecciones generales.
El acusado, identificado como Farhad N., condujo su vehículo en dirección a un grupo de manifestantes, causando la muerte de una mujer de 37 años y su hija de dos años, además de dejar a 44 personas heridas de gravedad. Testigos relatan que, tras el ataque, el hombre gritó “Alá es el más grande”, un comentario que vinculó el incidente con la radicalización yihadista.
El juez Michael Hohne, del tribunal superior de Múnich, destacó en su decisión que el atacante actuó con la intención deliberada de causar daño a personas al azar, guiado por sus fuertes convicciones ideológicas. La Corte, siguiendo las recomendaciones de la Fiscalía, determinó que su culpabilidad era de “especial gravedad”, lo que hace improbable que pueda acceder a la libertad condicional después de cumplir los 15 años de prisión.
Por otro lado, la defensa había solicitado una pena reducida de 15 años de internamiento en un hospital psiquiátrico, alegando que el acusado presentaba síntomas de esquizofrenia hebefrénica, un subtipo caracterizado por comportamientos impredecibles.
Farhad N. llegó a Alemania a finales de 2016 como refugiado menor no acompañado. Su solicitud de asilo fue denegada en 2020, y se le ordenó abandonar el país. Sin embargo, recibió un permiso de residencia en octubre de 2021, permitiéndole permanecer en territorio alemán antes de cometer este trágico acto de violencia.
Este caso no solo resalta las preocupaciones sobre la seguridad pública en Alemania, sino que también plantea preguntas sobre la integración de refugiados en el país y la lucha contra el extremismo. La sentencia de hoy se presenta como un fuerte mensaje ante la violencia radical y su impacto en comunidades vulnerables.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


