El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó que China y Rusia estén asistiendo a Irán en sus operaciones contra fuerzas estadounidenses, al asegurar que ambas potencias “tienen demasiado que perder” como para arriesgarse a ese tipo de colaboración. En su plataforma Truth Social, Trump afirmó: “Si lo están haciendo, es a un nivel muy bajo, pero no creo que lo estén haciendo en absoluto”. Añadió que Estados Unidos lo sabría rápidamente si fuera así.
Esta postura fue reiterada tras informes que indicaban que entidades chinas y rusas habrían proporcionado inteligencia a Irán para ataques contra tropas estadounidenses. En julio, Trump ya había descartado que Beijing y Moscú vendieran armas a Teherán, advirtiendo que “sería muy malo para ellos” si lo hicieran. El mandatario ha mantenido un tono más respetuoso hacia los presidentes Xi Jinping y Vladímir Putin que hacia algunos aliados de Washington, señalando que deben ser reconocidos como líderes de grandes potencias.
En otro tema, Trump confirmó que sostuvo una conversación con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman, sobre los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, contra territorio saudí. El presidente estadounidense calificó la conducta de los hutíes como “muy mal” y enfatizó que “nada bien” se están comportando. Arabia Saudita encabeza una coalición militar contra los hutíes para respaldar al gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Entre el viernes y el domingo, los insurgentes atacaron el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad, causando al menos 17 muertos y alrededor de 300 heridos. Como medida preventiva, las autoridades saudíes extendieron el cierre del aeropuerto hasta el próximo sábado, afectando el tráfico aéreo en un radio de nueve kilómetros alrededor de la terminal.
La escalada del conflicto con los hutíes se intensificó en julio, cuando los rebeldes acusaron a Arabia Saudita de bombardear el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní, aunque esa acción fue reivindicada por el Ejército yemení, respaldado por Riad. Además, otros grupos proiraníes han atacado infraestructuras energéticas y civiles en Arabia Saudita en los últimos meses.
Según un reporte de septiembre, el príncipe Mohamed bin Salman solicitó a Trump que atacara a los hutíes, en un momento en que el grupo se acercaba a un punto estratégico del mar Rojo, cerca del estrecho de Bab al Mandeb, vital para el comercio mundial, especialmente mientras el estrecho de Ormuz permanece cerrado por la guerra en Irán.
Datos basados en información reportada originalmente por infobae.com america.






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